clod20
Forero del todo a cien
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esta historia les dara de que comentar esta noticia salio hoy en un diario en chile.
Pareja de españoles se conoció sin saber que tenían los mismos padres
Hermanos incestuosos tienen dos hijos y ahora quieren casarse
Jueves 14 de abril de 2005
Soledad Marambio
Sus progenitores se separaron hace más de 40 años y repartieron la prole. Ellos flirtearon en una discoteca en 1977 sin saber lo que el destino les deparaba. Hoy la gente les grita "Hijos del demonio".
La vida de los españoles Rosa y Daniel Moya Peña suena tanto a película que ya se está haciendo la versión televisable de su historia. Y como cuenta el diario "El Mundo", el guionista no sólo no tuvo que inventar ganchos para el espectador, sino que debió quitarle condimento a la relación de estos hermanos convertidos en amantes 28 años atrás.
En 1959, los padres de los Moya Peña se separaron. Dos de los hermanos, entre ellos Daniel, se quedaron con la madre en A Coruña; otros dos, entre los que estaba Rosa, partieron a un orfanato en Madrid, y del destino de los tres restantes nunca se supo mucho.
Rosa y Daniel crecieron sin saber de la existencia del otro. Hasta 1977. Rosa, que ahora tiene 45 años, estaba en una discoteca de Madrid cuando un desconocido le tocó el hombro y le pidió un baile. Ella se negó. Dos semanas después, volvieron a toparse en otro boliche madrileño. Entonces comenzó el romance que terminaría a los seis meses, cuando ambos vieron sus respectivos documentos y notaron la coincidencia de apellidos y de los nombres de sus padres.
Unas tías que Daniel tenía en Madrid confesaron la historia de la familia dividida. No quedaba duda, Rosa y Daniel eran hermanos y habían cometido incesto. Estuvieron cinco meses separados, pero no aguantaron. Decidieron que lo que valía es que no se habían conocido como hermanos sino como hombre y mujer.
Los hijos
Los Moya Peña partieron a La Coruña y comenzaron una vida de pareja que ha estado llena de insultos, miradas, recelo y dos hijos, Cristina de 19 años e Iván de 12.
"Lo primero que me pregunta todo el mundo: ¿Y los hijos qué tal? Tontos los dos, ¿no? A mis hijos no me los trata de subnormales nadie (...) Ya bastante desgraciada ha sido nuestra vida para que encima nacieran mal los críos...", contó Rosa a "El Mundo", con la voz fuerte y ansiosa de los que han tenido que defenderse más de una vez.
La pareja ha buscado apoyo para su causa en shows televisivos de medio mundo. Ya pasaron por Estados Unidos, Argentina, Colombia, Alemania y la mayoría de las veces tuvieron que abandonar el set entre las groserías del público. "Hijos del demonio", los llamaron en un par de ocasiones.
Y así mismo llaman a sus hijos en la calle de Cambre, el pueblecito donde viven. Ellos, los hijos, son la razón de que Daniel y Rosa quieran casarse. Por ellos han abierto las puertas de su casa para contar su vida al que quiera escucharla.
Hoy, Cristina e Iván también llevan los apellidos Moya Peña porque en el registro civil aparecen sólo como hijos de Rosa. "¡Señores, es imposible que esta niña figure como hija de su tío", les dijeron cuando quisieron inscribir a Cristina, años atrás. Y por eso pelean ahora, para que los hijos puedan tener legalmente padre y derecho a herencia y pensión por si algo le pasa a Daniel, el tío o el papá, como se prefiera.
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Pareja de españoles se conoció sin saber que tenían los mismos padres
Hermanos incestuosos tienen dos hijos y ahora quieren casarse
Jueves 14 de abril de 2005
Soledad Marambio
Sus progenitores se separaron hace más de 40 años y repartieron la prole. Ellos flirtearon en una discoteca en 1977 sin saber lo que el destino les deparaba. Hoy la gente les grita "Hijos del demonio".
La vida de los españoles Rosa y Daniel Moya Peña suena tanto a película que ya se está haciendo la versión televisable de su historia. Y como cuenta el diario "El Mundo", el guionista no sólo no tuvo que inventar ganchos para el espectador, sino que debió quitarle condimento a la relación de estos hermanos convertidos en amantes 28 años atrás.
En 1959, los padres de los Moya Peña se separaron. Dos de los hermanos, entre ellos Daniel, se quedaron con la madre en A Coruña; otros dos, entre los que estaba Rosa, partieron a un orfanato en Madrid, y del destino de los tres restantes nunca se supo mucho.
Rosa y Daniel crecieron sin saber de la existencia del otro. Hasta 1977. Rosa, que ahora tiene 45 años, estaba en una discoteca de Madrid cuando un desconocido le tocó el hombro y le pidió un baile. Ella se negó. Dos semanas después, volvieron a toparse en otro boliche madrileño. Entonces comenzó el romance que terminaría a los seis meses, cuando ambos vieron sus respectivos documentos y notaron la coincidencia de apellidos y de los nombres de sus padres.
Unas tías que Daniel tenía en Madrid confesaron la historia de la familia dividida. No quedaba duda, Rosa y Daniel eran hermanos y habían cometido incesto. Estuvieron cinco meses separados, pero no aguantaron. Decidieron que lo que valía es que no se habían conocido como hermanos sino como hombre y mujer.
Los hijos
Los Moya Peña partieron a La Coruña y comenzaron una vida de pareja que ha estado llena de insultos, miradas, recelo y dos hijos, Cristina de 19 años e Iván de 12.
"Lo primero que me pregunta todo el mundo: ¿Y los hijos qué tal? Tontos los dos, ¿no? A mis hijos no me los trata de subnormales nadie (...) Ya bastante desgraciada ha sido nuestra vida para que encima nacieran mal los críos...", contó Rosa a "El Mundo", con la voz fuerte y ansiosa de los que han tenido que defenderse más de una vez.
La pareja ha buscado apoyo para su causa en shows televisivos de medio mundo. Ya pasaron por Estados Unidos, Argentina, Colombia, Alemania y la mayoría de las veces tuvieron que abandonar el set entre las groserías del público. "Hijos del demonio", los llamaron en un par de ocasiones.
Y así mismo llaman a sus hijos en la calle de Cambre, el pueblecito donde viven. Ellos, los hijos, son la razón de que Daniel y Rosa quieran casarse. Por ellos han abierto las puertas de su casa para contar su vida al que quiera escucharla.
Hoy, Cristina e Iván también llevan los apellidos Moya Peña porque en el registro civil aparecen sólo como hijos de Rosa. "¡Señores, es imposible que esta niña figure como hija de su tío", les dijeron cuando quisieron inscribir a Cristina, años atrás. Y por eso pelean ahora, para que los hijos puedan tener legalmente padre y derecho a herencia y pensión por si algo le pasa a Daniel, el tío o el papá, como se prefiera.
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