Guardiola: “No me olvido que Rosell es el presidente del Barça y eso ya marca una distancia. Cuando Laporta era presidente me llevaba mal, y con Rosell también (según ustedes). Me llevo bien con ambos, no es fácil ser presidente, y Rosell lo seguirá haciendo bien. Con él tuve relación hace años desde Nike, luego estuvimos mucho tiempo sin verlos y ahora nos hemos vuelto a encontrar. Pero esto no tiene nada que ver. Él es presidente y yo soy entrenador, y él gestiona el club de la mejor manera posible y yo intento sacar el máximo rendimiento a mis jugadores, lo que importa es que el equipo rinda y que esta junta me ayude, cosa que siempre han hecho”