Moporday rebuznó:
Lo de Bielsa creo que es darle tiempo, hace poco escuché en alguna tertulia que sus equipos son muy mecanizados, de muchos automatismos, y que luego ya funcionan como un robot. Eso lleva un tiempo pillarlo.
La cuestión es si en Bilbao están dispuestos a esperar o se lo van a cargar en la jornada 10. Ya veremos.
Lo que no tiene sentido es que fiches un entrenador para jugar un estilo radicalmente distinto y no tengas paciencia para cambiar. Si no haber seguido con lo que funcionaba.
El problema es que el Athletic es un club que tiene una ideosincrasia muy particular y una organización interna basada en el nepotismo y el enchufe, y además de todo esto, está la prensa local que hace estragos en el club.
Al pertenecer a un entorno tan reducido, las alianzas entre jugadores y pseudoperiodistas están a la orden del día, y las conspiraciones dentro de palacio son constantes, y no por el buen funcionamiento del club, sino por que a Fulano o a Zutano el míster no les pone, o no les pone donde quieren, o les exige correr más. La prensa en Bilbao corta cabezas y aúpa medianías engañapúblicos a la categoría de dioses olímpicos (Yeste). Es así de triste.
A Clemente, después de sacar 35 puntos en la segunda vuelta y salvar a un equipo que por plantilla y por inercia era carne de segunda, se lo cargaron por la espalda (en connivencia con el subnormal profundo de Lamikiz, claro), y pusieron a Mendilíbar. Luego se fundieron a Mané, luego pusieron a Sarriugarte, que duró diez partidos, y así estamos siempre.
El único (además de Clemente) que tuvo cojones de mandar dentro y fuera del vestuario fue Caparrock, pero siempre ha tenido una buena parte de la afición en contra, incluso estando el equipo en Europa y con internacionales sub-21 y absolutos. Y claro, en cuanto ha habido cambio de poderes, lo han echado como a un perro y han traído al charlatán.
Y lo mismo pasa en Lezama, que gestiona más chavales que Tajonar y Zubieta juntos, pero los jugadores de primera salen con cuentagotas. No hay continuidad en el trabajo, y todo son zancadillas, enchufes y putadas.
Es un milagro que estemos ahora mismo donde estamos con la casa de putas que es el Athletic. Y eso lo sabe en Bilbao todo el mundo, los que conspiran y los que tragan.