Bueno, por fin una victoria importantísima después de no ganar desde la primera jornada y sumando seis empates consecutivos. 2-1 contra el Mallorca en el que las actuaciones de los porteros fueron determinantes. Aouate fallando y Munúa salvando en más de una ocasión al Málaga.
El primer tiempo comenzó con dominio mallorquinista, las ocasiones llegaban principalmente por medio de Aduriz en los balones aereos, aunque con poco acierto en el remate. El Málaga empezó a recomponerse y sería el que marcara el primer gol, aprovechando el primer fallo de Aouate. Duda sacó una falta en largo, a Aouate se le escapó el balón al chocar con un defensa de su equipo y Fernando aprovechó el regalo para poner el 1-0 en el marcador. A partir de ahí el partido se mantuvo igualado hasta el descanso, con alguna llegada por parte de ambos equipos.
La segunda parte comenzó de nuevo con el Mallorca apretando y llevando las ocasiones, la primera clara por medio de Keita en un mano a mano que supo despejar Munúa tras cerrar bien los huecos. Posteriormente conseguiría el Mallorca el empate por medio de Julio Álvarez, aprovechando un mal despeje de la defensa para chutar cruzado sin dar alguna opción a Munúa. Temiendo que volviera a ocurrir lo que venía pasando en los últimos partidos, Muñiz hizo cambios y metió a Luque y Forestieri en el campo para buscar la reacción. Y la cosa empezó a funcionar, Obinna empezó avisando en una buena jugada individual que despejó Aouate y Duda hizo lo propio con una falta que se fué por el lateral izquierdo de la portería. Y llegaría el 2-1 de Forestieri con la colaboración de Aouate. Obinna centró desde la derecha y el remate blandito del argentino se lo comió Aouate al calcular mal la trayectoria del balón. Los fallos de Aouate contrastaron con los paradones de Munúa, especialmente en los minutos en los que el Mallorca buscaba el empate. hizo un paradón a la salida de un corner tras rebotar el remate en un defensa del Málaga y en los minutos de añadido volvió a realizar una gran intervención tras el remate de Víctor Casadesús.
Tres puntos de oro para despedir el año, que nos vuelven a dejar con vida y meternos en la lucha por la permanencia, con 12 puntos y a uno de la salvación.