Comentando aquí todas estas fascinantes cosas de la mente humana, su complejidad y demás, he recordado que hace tiempo leí en un nº especial de la revista "Muy Interesante" un artículo sobre las enfermedades mentales y anomalías neurológicas más raras. Buscando en mis archivos, he podido encontrar dicha revista. Se trata del especial nº 61 (Primavera 2003) titulado "La Ciencia y los Grandes Misterios del Cosmos, de la Mente, de la Naturaleza, de la Vida y de la Historia", un excelente ejemplar donde se analizar con rigor cuestiones como la vida extraterrestre, los sueños, los enigmas históricos, los monstruos legendarios, la alquimia, etc. Pues bien, el artículo al que me refiero enumera una serie de enfermedades a cuál más extraña. Aquí os transcribo algunas de las que se cita:
- MAL DE AMOK: Se da en el habitante de Java e Indonesia que, tras sufrir un trauma social o una gran vergüenza, se pone a correr sin control destrozando todo lo que ve.
- WILD-MAN: Originario de Papúa-Nueva Guinea. Sólo afecta a hombres de entre 30 y 35 años, que se comportan como poseidos y terminan huyendo a la selva a sobrevivir solos.
- KORO: Una extraña enfermedad que se da en China. El paciente cree que su pene se está haciendo cada vez más pequeño y se obsesiona con ello hasta la locura.
- DHATU: Ocurre en India y supone un empobrecimiento general del estado de ánimo de un hombre hasta la creencia de que va perdiendo la vida a través de la eyaculación o la emisión de semen.
- SÍNDROME DEL DOCTOR STRANGELOVE: Los pacientes observan con asombro cómo una de sus manos se comporta con autonomía, como si tuviera un cerebro propio. El enfermo es incapaz de dirigir los movimientos de su propia mano que, en ocasiones, se vuelve contra el resto del cuerpo, lo golpea o araña. Algunos afectados llegan a atarse las manos porque tienen miedo de lo que puedan hacer con ellas.
- SÍNDROME DE CAPGRAS: Los pacientes son incapaces de reconocer las caras familiares. Ven un rostro de su cónyuge, de un hijo, de un amigo... pero no pueden procesar la información que identifica a dichos sujetos. Viven condenados a no reconocer a nadie, a creer que todos los que le rodean son extraños impostores que se hacen pasar por sus familiares.
- AGNOSIA TOPOGRÁFICA: En este caso se trata de personas incapaces de recordar un paisaje. Da igual que pasen cien veces por la misma calle, para ellos será siempre como la primera. Estos enfermos no pueden salir de la manzana de su casa sin riesgo a perderse, ni viajar solos a ninguna parte.
- SÍNDROME DEL ACENTO EXTRANJERO: Consiste en la tendencia irrefrenable a hablar con un patrón de lenguaje distinto al propio. A veces, se trata de la mezcla de dos idiomas y, en otras ocasiones, de un simple invento fonético.
- TRICOTILOMANÍA: Necesidad irrefrenable de arrancarse el pelo de la cabeza, las cejas, las pestañas, la zona púbica... Lo sufre un 1% de la población.
- SÍNDROME DE MUNCHAUSEN: Se trata de una enfermedad ficticia de la conducta. Los pacientes simulan estar enfermos, se autolesionan y llegan a mutilarse. Todo, por un desorden emocional que les obliga a llamar la atención permanentemente sobre ellos.
- VISIÓN CIEGA: Las personas que lo sufren parecen ciegas. Afirman no ver nada, pero si se les lanza un objeto, aciertan a recogerlo. Del mismo modo, si se les pide que identifiquen, por ejemplo, un jarrón, lo harán perfectamente. Es decir, sólo son conscientes de la visión cuando son estimulados para ello.
- CEGUERA AL MOVIMIENTO: Los pocos casos conocidos son consecuencia de un accidente cerebrovascular que impide a sus víctimas ver objetos en movimiento. Todo lo que está estático, es percibido sin problema, pero si se genera el menor movimiento, el objeto desaparece de la vista.
- SÍNDROME DE TOURETTE: Los aquejados sufren movimientos compulsivos que pueden ser de todo tipo, desde simples gestos a compulsiones verbales. En este último caso, el afectado no puede controlar las palabras que dice y se ve a sí mismo emitiendo palabras repetidas sin sentido, nombres de personas o vocablos malsonantes relacionados con el insulto, el sexo o la escatología. A esta incontinencia verbal se la conoce como coprolalia.
Saludos
Ummita