En 3X3 seguro que me habrás pitado alguna vez (yo era el capullo que siempre me peleaba con todo dios porque siempre queria llevar el peto amarillo con el número 13, incluso llegué a las manos por ese tema) en Granada, en los torneos que se organizaban... era conocido por esa gilipollez (si, soy un Asperger). La mejor anecdota que tengo en Granada fué en los torneos universitarios. Balón que se pierde, contragolpe del equipo contrario y yo salgo como una liebre detrás del alero rival, que me sacaba casi dos cuartas... El colega que va a entrar a canasta y me vé que voy como un animal hacia él. El muy hijo de puta amaga y se agacha buscando la falta pero yo salto como si me fuera la vida (en la vida normal soy muy tranquilo, pero en el baloncesto soy el puto demonio de tasmania) con el erótico resultado de: Me subo encima de sus hombros, sí de sus hombros, no miento y pego un manotazo que se lleva por delante la bola y de paso la cabeza del rival a tomar por culo (la bola, la cabeza se quedó en su sitio, gracias a dios).... La cosa es que acabamos los dos en el suelo a lo bestia y el tio se pega la torta de su vida (imaginate a la velocidad que se juega un tio subido en hombros y caen los dos al suelo).
La cosa es que me levanto dando gritos y apaleándome el pecho como el gran Shaq cuando reventaba un tablero... El arbitro se vá para mi y me dice que a la calle... Lo que le dije y pelea posterior me buscó no poder jugar hasta el curso siguiente.. La cosa fué sonada y al curso siguiente, cuando me dejaron jugar me tuve que comportar como toda una señorita, pues estaba apercibido de expulsión de por vida... Aquello fué en los mentideros del basket de Granada de aquella época un poco sonado, pero hablo de hace bastante tiempo...
Ah! por cierto... poco tiempo después me reventé una rodilla a lo bestia, que incluso los médicos del Unicaja con los que estaba probando no me la podían arregalar... Desde entonces no puedo jugar ni al ping-pong sin que se me salga la rótula.