Pues nada, habiéndome fallado ayer Catalina y siendo imposibles India y Aitana también, decidí apostar por Sandra. He de decir fue a sugerencia de la casa, y vista la única experiencia que había por aquí no las tenía todas conmigo, pero al final resultó ser una elección perfecta...
CHICA
Nombre "artístico": Sandra.
Nacionalidad: Española, malagueña salerosa para más señas.
Edad aproximada: En la web dice que 27, más de 30 no creo que tenga.
Fotos falsas o retocadas?: Retocadas supongo.
Descripción de Cara: Para guapa. Cara redondita, tez y pelo morenos, ojos oscuros y ligeramente rasgados que le dan un aire encantador, boca pequeñita... No es tan guapa como Catalina pero a mí me encantó.
Descripción de Cuerpo: El tipo de cuerpo que a mí me gusta. Alta, sobre 1'70, algo
curvy, jaquetona como decís vosotros, con culete grande y delicioso y unos pechos perfectos. Tetas grandes, sin ser exageradas, naturales... ¡Es una delicia ver un pecho así!
Descripción de Carácter: Simpática, cariñosa, abierta, un encanto de mujer. Te da confianza, es cierto que a veces es un poco preguntona pero a mí eso no me molesta... Te hace sentir como si la conocieras de toda la vida.
Tatuajes/piercings: Algunos tatuajes tiene, pero muy pocos. Recuerdo uno en la zona baja de la barriga, sobre la pelvis.
Piercings no tiene.
Fumadora: Sí, eso para mí suma puntos.

No obstante, he de decir que no se nota.
CONTACTO
Teléfono: 614952261
Web/Anuncio: Sandra - Septimo Cielo
Dirección: Ronda de los Tejares. Pasaje del Corte Inglés.
LUGAR DE ENCUENTRO
Aire Acondicionado/Calefacción: De todo.
Discreción del lugar: No es algo que me preocupe, pero sí.
Valoración de las instalaciones: Bastante buenas, vamos a decir un 9.
SERVICIO
Fecha aproximada de la experiencia: Reciente.
Tarifa contratada: Body to body+penetración, 150€ por la hora.
Duración real del servicio: La hora larga, incluso con el masaje final y la ducha nos pasamos del tiempo.
Besos: Deliciosos, con lengua, húmedos, envolventes, de menos a más... ¡Me volvía loco con esa boquita!

Me encantó que besa muchísimo, casi sin parar, y disfruté como un enano en ese aspecto. Por poner un mínimo pero, con un pelín más de profundidad hubieran sido ósculos de 10.
Mamada(con/sin protección): Sin, buena, aunque aquí no destaca tanto como en los besos. Con esa boquita pequeñita no pasa de media asta, en una de las veces que intentó profundizar incluso le vino una leve arcada... También es cierto que nos esmeramos tanto en otros menesteres que el francés no fue muy prolongado.
Cunnilingus: Por supuesto, aunque estaba tan mojada desde el principio que no tuve que esmerarme mucho en ese tercio...
Griego: No es mi guerra.
Valoración de la experiencia (0 a 10): 9
¿Repetirías?: 100% seguro.
Relato del encuentro: Pues como ya dije, los designios del deseo son inescrutables...

Llegué a Sandra por descarte y casi de casualidad, y debo decir que quizás es mi descubrimiento con mayúsculas de 7C. La elección estaba entre Ariadna, ella y Rubí (o Rubi o como sea). Debo decir que fue Rubí la que me abrió la puerta y físicamente al menos es preciosa. Rubia, labios carnosos y pintados, acento sensual... Como en implicación vaya igual que en físico me la apunto. Eso sí, en su acento me dio la impresión de que no es española de origen.
Bueno, a lo que vamos, a mi malagueña... Me pasó Rubí a la habitación y después llegó Sandra, presentación de rigor y primeros besos. Ahí me decidí a ampliar con la penetración el
body to body por el que había apostado al principio... Me conquistó con su desparpajo y, cómo no, con sus besos. Me dejó para que me duchara, y cuando llegó me trajo mi Johnnie Walker etiqueta negra y se abalanzó sobre mi. Me encantó cómo se deja llevar esta mujer, ella misma decidió dejar el masaje para el final, si daba tiempo, y pasar a la acción.

Besos, lujuria, desenfreno y al poco caímos al futón... Ella estaba súper mojada.
Allí más besos, más desenfreno, roces que me encantaron y casi nos olvidamos del francés. Un breve paréntesis para catarlo, aunque como no era la mejor de sus virtudes decidimos volver a tocarnos, besarnos, comernos... Ahí pasé a hacerle el cunnilingus con deditos y noté que estaba chorreando. Chubasquero y faena de muleta, en la que según me dijo después se corrió dos veces. A saber... Lo cierto es que le entraba hasta el fondo, a veces le dolía un poco y las más de ellas le encantaba.

Yo me corrí en la posición del misionero y vaciándome sobre sus maravillosas tetas y su barriguita... Masaje final relajante, que hace muy bien por cierto, y charlita amena antes de pasar a la ducha de nuevo.
En resumen, tengo que volver con esta mujer sí o sí. Esa forma de entregarse, de dejarse llevar, de disfrutar, a mí me ha conquistado...