Hace tiempo leí un libro que analizaba tal posibilidad de forma bastante seria.
Aportaba múltiples datos históricos y anécdotas acerca de la cuestión del llamado "enterramiento prematuro". Hasta hay leyendas medievales que lo reflejan, tales como la "dama del anillo" en diversas variantes.
En enterramientos medievales, especialmente en épocas de gran mortandad, se han encontrado alfileres metálicos muy largos que se insertaban bajo las uñas de los pies para verificar completamente la muerte.
De los que habían sido enterrados prematuramente se contaba que una de las cosas que hacían en su desesperación era morderse los dedos de las manos, y arrancarse los cabellos.
No sé si lo sabéis, pero en Alemania, en el siglo XIX llegaron a crearse en muchas ciudades unas "casas de la muerte" en la que se depositaban los cadáveres hasta que los síntomas de putrefacción hacían absolutamente cierta la muerte. Tales cadáveres estaban ligados a cordeles en sus extremidades para que el vigilante pudiese saber que una persona había resucitado. A veces, debido a los procesos propios de la putrefacción, algún miembro se movía. Imagináos el acojone del vigilante de turno.
A pesar de tales precauciones, en dichas casas jamás se dió un sólo caso de resurrección de una persona dada por muerta. Lo que no impidió cierta histeria especialmente entre las sociedades alemana, británica, francesa y estadounidense. Se llegaron a diseñar ataúdes conectados a campanas o pistolas, con sistemas de escape, etc...
El autor del libro, un médico, llega a la conclusión de que el enterramiento prematuro es posible sólo bajo ciertas circunstancias, ya que con las técnicas actuales es difícil tal circunstancia. Pero una combinación de fuerte intoxicación alcohólica e hipotermia severa podrían generar una apariencia de muerte que un médico poco escrupuloso podría certificar.
O sea, no os emborrachéis y os tiréis a un lago helado, por muy frikis que seáis !