AVISO: TOSCO RUSTICO DE MEDIO PIE.
Entre muchas otras "experiencias", creo que la mas dramatica de todas fue la vivida una noche en Toledo; noche que desde entonces mis colegas y yo calificamos como "La noche del Ewok".
No soy muy dado a tirarme hasta las tantas dando tumbos, pero aquella noche de verano toledano y tras beberme medio "Tajo" y ponerme hasta las trancas de otras "cosas" igualmente poco sanas, mi colega José consiguio convencerme para acercarnos al unico "after-hours" que habia por entonces (o habrá todavia)
Mi odio por ese poblucho se acrecentó tras llegar al lugar en cuestion.
Aquel lugar era un bar de dia (pero bar de viejos, con la clasica decoracion de los 70) con banderillas colgadas, carteles taurinos y muchos otros diferentes motivos "cañis".
Un reloj de "Terry" presidia la barra; tambien era destacar una abundante coleccion de cantaros pegados con cemento a las paredes, lo que me llevo a sospechar que servian como "vomitadores individuales" donde los borrachines y "enzarpados" nocturnos, podian dejar sus "recuerdos mas profundos" dentro de ellos.
Todo esto aderezado con un "pumchin-pumchin" infernal, dotando al local de un caracter, mezcla tablao-flamenco y discoteca de pueblo de lo mas subrealista y "berlanganiano".
Total que con pocas intenciones de permenecer en aquel lugar procedí a eliminar a mi primer enemigo "etilico", no sin antes percatarme con agrado que el camarero era un compañero de colegio de la infancia, por lo que posiblemente al menos la segunda copa saldria mas "asequible".
En estas que José, una vez mas haciendo gala de su titulo de "Follador Nato" se lanza al cuello de una flacucha bakaluti bastante "enzarpada" y no muy agradacida pero con claras intenciones de comerse un nabo antes de irse a la cama.
Y aqui viene el asunto; justo en ese momento aparece su amiga, un ser rechoncho y bajito como un gnomo. Su pelo rizado dejaba entrever una cara redonda que sin ser fea del todo, tampoco pertenecia precisamente a una modelo para pintor de retratos.
Pero lo mas grave de todo era que "aquello" no tenia tobillos. Sus piernas eran totalmente rectas; iguales eran los muslos y las pantorrillas. La seccion de sus tobillos era identica a la seccion de sus rodillas e igual a la seccion de sus muslos; dos perfectas patas para un banco. Justo de ahi, proviene el nombre de "operacion ewok".
Evidentemente yo no podia ver la imagen pero debia ser ciertamente muy graciosa ver un ser de no mas de 1.45 m, intentando entablar conversacion con un tio de 2.00 m, mientras este se tambaleaba de lado a lado.
De esta manera y mientras José ejercia sus artes "persuasivas" con la flaca blancucha, como buen colega tuve que sonreir e intentar mantener la compostura ante semejante atentado a la figura femenina. A los 5 minutos, estaba ya harto.
Ya que era de mi colega el vehículo con el que nos personamos en el lugar, debia esperar a que terminara "el ataque".
El Ewok empezo a entablar una extraña conversacion sobre la "excelencia" de los lugares de copas en Toledo, y a lo que argumente, que aquello parecia "el mesón del jamon", explayandome agusto sobre mi relacion de odio profundo hacia ese pueblucho, lleno de cuestas y de "estirados hidalgos".
Pero todos mis intentos de librarme de ella desaparecieron tras decirle que cursaba el ultimo año de medicina. Supongo que "los batas blancas" debian ser bastantes afrodisiacos para ella, porque desde ese momento empezo a insinuarse exageradamente, cosa que me produce terribles pesadillas todavia.
José consiguió el objetivo tras unos 15 minutos de charla y estaba dandose un generoso magreo con la blancucha. Yo, viendo el desarrollo de los acontecimentos, decidir despedirme del ewok y dirigirme al coche para intentar descansar un rato. No soportaba ya la puta musica y preferia abandonar el "meson del jamon maldito" lo antes posible, librandome del ewok aquel que pretendia emular a su amiga.
Argumente entonces un gran dolor de cabeza, me agache peligrosamente para darla dos besos y sin cortarme un pelo, toque el hombro de mi colega para pedir las llaves.
José gruñó al ver que su "compañero de batalla" abandonaba el puesto y conmigo la "tactica de despite" sobre el ewok, pero yo le deje claro que aquello era inhumano y que por el bien de su integridad física me diera las putas llaves. Procedio entonces a darmelas.
Pero toda mi posibilidad de escape se desvanecio cuando al salir por la puerta, aparecio corriendo el pequeño ewok, diciendo "es que sola me aburro, si no te importa te acompaño un rato hasta que salga mi amiga".
Todo esto me puso de una mala ostia increible pero un resquicio de humanidad se apoderó de mi (al fin de al cabo ella no era culpable de su desgracia) por lo que con una medio sonrisa accedí, no sin evitar a toda costa entrar en el coche, lo que me daría poco margen de escapada ante un "ataque" del bicho.
Me derrumbe sobre el capo del coche y me lie "un chisme"; empezamos a hablar de cosas intrancendentes hasta que comence a "diseñar" un plan de asalto al "meson del jamon" asegurando que dentro de aquel apestoso lugar se encontraba un atentico arsenal de productos porcinos.
Estaba claro que aquello debia ser un centro de almacenaje mundial, donde miles de camiones acudian para surtir de "ibericos" a todo el mundo conocido. Incluso dibuje pacientemente sobre el polvorineto capó, un plano con la estrategia a seguir y el plan de ataque a los puntos debiles.
Los guardias no serian problema si lo realizabamos a la hora de la siesta y los perros serian presa facil al utilizar "salchichon con narcoticos"
El bicho me miraba con los ojos como platos, pero no paraba de reirse. Al menos la "paranoia" era divertida
No acabaron aqui mis desgracias, puesto que mi colega haciendo honor a su lema "En época de guerra cualquier "bujero" es un trincuera", salio de la mano con la otra y nos dijo sonriendo: "vamos a mi casa y nos tomamos la "penultima". No hace falta decir que lo miré con mirada asesina, pero tambien era consciente que "la jodienda no tiene enmienda".
Con lo cual nos subimos al coche y no dirigimos a la casa de mi colega.
No tardaron mucho en dejarme solo con el Ewok en el salon, y lo que era peor, en un lugar cerrado y encima ocupando mi eventual "lecho" de descanso, que era tresillo-cama.
Quiza en otra época en semejantes condiciones y sabedor de las lagunas mentales propias de la resaca del dia siguiente, habria accedido a que me la chupara un poco o algo, pero tras probar las "mieles nordicas" la primavera pasada y acostumbrado a no tener que ponerme de rodillas para que me la chupen, decidi mantener mi tactica de despite. Su tibia actitud "ninfomaniaca" tampoco ayudaba excesivamente, por lo que cada vez estaba mas harto.
Pero ella empezo a ponerse pesada y en un momento de despiste, el bicho se abalanzo sobre mi, dandome un bocado en la mitad de los morros.
No salté como un resorte pero secamente respondi: "mira tia; estoy enamoradisimo de mi novia y no creo que esto sea apropiado" (mentira puta ya que la novia que tenia por aquel entonces, tenia mas cuernos que el padre de Bambi). Se estaba poniendo muy pesada y eso me repatea las tripas.
Esto no parecio amedrantarla excesivamante ya que ni corta ni perezosa, echo mano al cinturon para desabrocharmelo.
Aqui fue cuando acabo mi paciencia acabó y entonces levantandome casi de un salto, la respondi con mi "acento alcoholico": "mira so guarra, ni lo intentes porque seguro que no te cabe en la boca. Quiza en otras circunstacias te dejaria que me rebañaras el capullo, pero voy muy mamado y no ma apetece apretarme a un tapon de alberca"
Tranquilamente me dirigi al baño, me senté en la taza y espere a que el "demonio" saliera por mi boca. Alli estube una media hora, hasta que lo eche de mi y volvi a salir. Me encontre al bicho durmiendo como un "bufalo" justo en el lugar donde me tocaba dormir.
Si pudor ninguno la desperte y la pregunte si tenia casa. Y con la misma tranquilidad, se levanto y se largo de alli.
Lo mas alucinante fue, que al cabo de unos dias mi colega se las encontró de nuevo y el jodido ewok insistio para que mi colega, le diera mi numero movil. Sabedor que se jugaba la vida, se nego a ello.