EL Berska de Murcia, o como pollas se escriba, debe ser lo más parecido a lo que en Roma se llamaba templo de las Vestales, con la salvedad de que ninguna de las zorras que hay en la tienda comprando conoce ni de oidas lo que es la virginidad, y si me aprietas, ni la vergüenza.
De todas las edades, rubias, morenas, con el pelo lacio, rizado, corto, de piel clara, raciales y agitanadas, pero eso sí, el porcentaje de GORDAS en esa tienda, así como el Stra, es minúsculo. Gozosamente minúsculo.
Yo no voy mucho, y desde luego no me compro ropa allí, pero merece la pena hacer una visita. Aunque no lo olvidéis, siguen siendo putas todas. Todas putas.