Los mandrilistas retrasados siguen en su maravilloso mundo aparte, ese en el que el Barça roba los partidos (como el de ayer, sic) o en el que Guardiola raja de los arbitros cuando pierde.
Ellos mismos se inventan una realidad alternativa y se la acaban creyendo a pies juntillas y defendiendola como gañanes en pleno extasis biliar con "argumentaciones" pauperrimas cual Inda desbocado.
Es grotesco y entretenido a la vez.
Ellos mismos se inventan una realidad alternativa y se la acaban creyendo a pies juntillas y defendiendola como gañanes en pleno extasis biliar con "argumentaciones" pauperrimas cual Inda desbocado.
Es grotesco y entretenido a la vez.