A este tío, que era de Zaragoza, le vi un día allí. Yo tenía una novia maña y un día nos fuimos a cenar a un sitio de esos de mesas de madera rústicas y taburetes en lugar de sillas que frecuenta la juventud donde la sangría y el calimocho son las bebidas más demandadas. Los estudios o algo así se llamaba el bar, o la zona, no lo sé. El caso es que allí estaba el hijo de puta este trasegando como un puto cerdo toda clase de embutidos a cual más grasiento y calórico, quesos asimismo grasientos, chorizos a la sidra y regándolo todo con hectolitros de las bebidas antes mencionadas. Doscientos gramos de colesterol en vena se metió entre pecho y espalda en todo lo que se jaló el cabrón, y para pasarlo todo, una hogaza de esas de pan de pueblo redondas del tamaño y peso de la tapa de una alcantarilla.
Bueno, que se veía venir que de viejo no iba a morir, sino por gordo risketero tragaldabas.
Me pregunto si para gente que tiene una complexión física esférica harán ataúdes especiales también esféricos, rollo ataúd-sputnik, o directamente los echan a los cochinos.