HAdR
Asiduo
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- 17 Feb 2025
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Buenas, chavales.
Vengo a exponerme públicamente para que mi humillante experiencia sirva de lección. Ya voy camino de los 40 y, aunque todavía todo funciona como debe, uno empieza a sentir esa curiosidad de "querer más". El caso es que estaba ya harto de verle el blíster a mi Popó en el armario del baño cada vez que iba a su casa. El tío tiene 70 años y una sonrisa sospechosa de oreja a oreja, así que me picó la curiosidad suprema.
Pensé: Si al Popó le da una segunda juventud, a mí me tiene que convertir en un truhán de hazañas propias de semental y dejaré el pabellón tan alto que me van a dar las llaves de Miami.
Eso sí, como soy un cagón y le tengo respeto a la química, solo me tomé media. Pensé que media sería un empujoncito suave. ¡JA! Menos mal que no fue entera porque ahora mismo os estaría escribiendo desde la unidad de quemados.
El error empezó aquí.
A los 30 minutos, esa media pastilla empezó a hacer efecto. Yo esperaba convertirme en un truhán y un señor, pero la realidad fue esta:
De repente, las luces de los semáforos tenían un halo azulado rarísimo. Iba conduciendo y me dio por pensar que me estaba quedando ciego de un ojo.
Me puse rojo nivel lava volcánica. Me miré en el retrovisor y parecía un mandril en celo.
Con solo media, aquello se activó y se convirtió en una columna de hormigón armado que no bajaba ni con un extintor. Lo que para Julio Iglesias debe ser un martes normal, para mí fue una tortura china. No bajaba ni recitando la lista de convocados de la Selección del 82.
Lo que iba a ser una noche de leyenda se convirtió en mí intentando disimular un dolor de cabeza nuclear, con la cara ardiendo y rezando para que la cosa se relajara porque aquello empezaba a doler de verdad. Estuve a punto de ir a urgencias, pero ¿cómo le explicas que te estás quedando ciego y tieso por robarle el suministro a Popó?
Al final, ni Julio Iglesias, ni truhán, ni nada. Mucho susto, mucha taquicardia y la lección aprendida.
¿Algún otro iluminado por aquí que haya intentado jugar a ser un semental por pura curiosidad? Contad vuestras desgracias, que sé que no soy el único que ha hecho el ridículo.
Vengo a exponerme públicamente para que mi humillante experiencia sirva de lección. Ya voy camino de los 40 y, aunque todavía todo funciona como debe, uno empieza a sentir esa curiosidad de "querer más". El caso es que estaba ya harto de verle el blíster a mi Popó en el armario del baño cada vez que iba a su casa. El tío tiene 70 años y una sonrisa sospechosa de oreja a oreja, así que me picó la curiosidad suprema.
Pensé: Si al Popó le da una segunda juventud, a mí me tiene que convertir en un truhán de hazañas propias de semental y dejaré el pabellón tan alto que me van a dar las llaves de Miami.
Eso sí, como soy un cagón y le tengo respeto a la química, solo me tomé media. Pensé que media sería un empujoncito suave. ¡JA! Menos mal que no fue entera porque ahora mismo os estaría escribiendo desde la unidad de quemados.
El error empezó aquí.
A los 30 minutos, esa media pastilla empezó a hacer efecto. Yo esperaba convertirme en un truhán y un señor, pero la realidad fue esta:
De repente, las luces de los semáforos tenían un halo azulado rarísimo. Iba conduciendo y me dio por pensar que me estaba quedando ciego de un ojo.
Me puse rojo nivel lava volcánica. Me miré en el retrovisor y parecía un mandril en celo.
Con solo media, aquello se activó y se convirtió en una columna de hormigón armado que no bajaba ni con un extintor. Lo que para Julio Iglesias debe ser un martes normal, para mí fue una tortura china. No bajaba ni recitando la lista de convocados de la Selección del 82.
Lo que iba a ser una noche de leyenda se convirtió en mí intentando disimular un dolor de cabeza nuclear, con la cara ardiendo y rezando para que la cosa se relajara porque aquello empezaba a doler de verdad. Estuve a punto de ir a urgencias, pero ¿cómo le explicas que te estás quedando ciego y tieso por robarle el suministro a Popó?
Al final, ni Julio Iglesias, ni truhán, ni nada. Mucho susto, mucha taquicardia y la lección aprendida.
¿Algún otro iluminado por aquí que haya intentado jugar a ser un semental por pura curiosidad? Contad vuestras desgracias, que sé que no soy el único que ha hecho el ridículo.


