Lo demencial de tal reto es que el fláccido proxeneta Allende nunca lo consiguió.
Las personas conocidas que sí lo cumplieron nunca hicieron en su calendario un plan gradual de entrenamiento en base al deporte y la alimentación sana: todo eran ayunos con catabolismo de grasa, consumir reservas como energía sin nutrientes útiles, mortificación del cuerpo en ascetismo iletrado. El resultado en mujeres como varones era trastornarse mentalmente, horrorizarse ante las estrías y la piel descolgada.
Hortalizas en potajes, levantamiento de peso a la antigua usanza, creatina y vitaminas.
Quien pueda hacer natación, no dude en aprovechar para ver tías buenas en bañador.