Juvenal
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- 23 Ago 2004
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Hay crímenes que no admiten perdón...
El expolio de obras de arte o el robo de antigüedades, por ejemplo. De idiotas el mundo está lleno (y se puede prescindir de ellos perfectamente) pero no de estatuas como el "David" de Miguel Ángel para que un mierda se líe a martillazos con el mármol o hurte de una biblioteca monacal un viejo códice.
¿Y qué decir de la sabandija que viola a una mujer? No cabe imaginar mayor violencia y más cruel, impropia de humanos que no pueden reprimir sus instintos y se dejan arrastrar por la fiera. No, por mucho que te aguijonee la carne, siempre hay una excusa y siempre sobran monedas para comprar meretrices. No, el violador es una fiera salvaje y como tal ha de ser tratada, una bestia no tiene sitio en sociedad, sí lo tendrá gustoso en la arena del circo.
Hay crímenes que merecen una sonrisa cómplice o un gesto de aprobación...
Un banco desvalijado para obtener cien años de perdón, un butrón largamente planeado, un rififí de manual. Un tren en Glasgow: nadie sufre en sus carnes y Ronald Biggs aplica un poco de justicia material.
En las cárceles italianas del s. XIX a los homicidas pasionales se les conocía como "Assassini per amore", lo llevaban impreso en su uniforme. ¿Y qué hay más humano que ser movido por las pasiones? ¿Hay alguna más sublime que el amor? El único detergente que lava el honor se llama sangre (y la lavadora se llama duelo). No hay muertes más justificables. Pero que nadie piense en discriminaciones, con los mismos buenos ojos uno observa a una Medea de sangre hirviente coger las tijeras dispuesta a cortarle su indigno orgullo al Jasón que pretende burlarla.
Crímenes abominables, crímenes disculpables...
Edito: Juraría que puse "abominables" en el título del hilo, pero a estas alturas ya no veo dos en un burro y estoy más estropeado que la cama de un loco.
El expolio de obras de arte o el robo de antigüedades, por ejemplo. De idiotas el mundo está lleno (y se puede prescindir de ellos perfectamente) pero no de estatuas como el "David" de Miguel Ángel para que un mierda se líe a martillazos con el mármol o hurte de una biblioteca monacal un viejo códice.
¿Y qué decir de la sabandija que viola a una mujer? No cabe imaginar mayor violencia y más cruel, impropia de humanos que no pueden reprimir sus instintos y se dejan arrastrar por la fiera. No, por mucho que te aguijonee la carne, siempre hay una excusa y siempre sobran monedas para comprar meretrices. No, el violador es una fiera salvaje y como tal ha de ser tratada, una bestia no tiene sitio en sociedad, sí lo tendrá gustoso en la arena del circo.
Hay crímenes que merecen una sonrisa cómplice o un gesto de aprobación...
Un banco desvalijado para obtener cien años de perdón, un butrón largamente planeado, un rififí de manual. Un tren en Glasgow: nadie sufre en sus carnes y Ronald Biggs aplica un poco de justicia material.
En las cárceles italianas del s. XIX a los homicidas pasionales se les conocía como "Assassini per amore", lo llevaban impreso en su uniforme. ¿Y qué hay más humano que ser movido por las pasiones? ¿Hay alguna más sublime que el amor? El único detergente que lava el honor se llama sangre (y la lavadora se llama duelo). No hay muertes más justificables. Pero que nadie piense en discriminaciones, con los mismos buenos ojos uno observa a una Medea de sangre hirviente coger las tijeras dispuesta a cortarle su indigno orgullo al Jasón que pretende burlarla.
Adviertan los que de Dios
juzgan los castigos tarde,
que no hay plazo que no llegue
ni deuda que no se pague
Crímenes abominables, crímenes disculpables...
Edito: Juraría que puse "abominables" en el título del hilo, pero a estas alturas ya no veo dos en un burro y estoy más estropeado que la cama de un loco.
