A mí me hicieron ir a una tienda esotérica cuya dueña echaba las cartas. Yo estaba en una época bastante oscura de mi life, así que para que me dejaran en paz fui allí. La tipa me echó las cartas y tal, y me contó que me iba a ir fetén y que iba a tener una hija. También me dijo que tenía que encender velas moradas en las que tenía que escribir con un alfiler unas palabras que me dijo. Según ella, las pastillas tenían efectos secundarios pero las velas no. Tampoco tienen efectos primarios, pensé yo. También daba una especie de cursos de brujería a los que se apuntaban charos, vi unas fotos en las que salían en el campo unas cuantas vestidas de blanco leyendo unos papeles.
Una experiencia lamentable que no recomiendo a nadie.