Estimados foreros, vengo del futuro y os voy a copiar tal cual el mensaje de Ferris a día 21 de diciembre de este año.
"Bueno, saco la Olivetti y empiezo. El día prometía bastante ya que pude descomprimir bastante bien la noche anterior y afrontar el día relativamente descansado. A eso de las 12 me propuse empezar a vestirme, pero me entro fatiguita y me fui a la cocina a comerme una Ensaimada Dulcesol. Tras este breve impás me cogí las mejores galas del armario: unos chinos de popó, zapatos de imitación de piel, camiseta interior blanca abanderado y camisa de cuadros del Carrefour. Todo esto combinado con un chaleco de promoción que me dieron en Caja Rural.
Aparcar en este restaurante era bastante complicado y estuve tentado a volverme a casa, pero vi un sitio que quedaba medio coche en la plaza de minusvalidos y allá que fui.
Me senté en la mesa con los compañeros que ni fu ni fa. Comimos platos que no estaban muy allá y apenas se pueden comparar a los míos. Vamos, que nos soplaron 40 euros por un menú lleno de arguiñanadas.
La comida se me hizo larga y, a pesar de haber dormido bien la noche anterior, me empezó a dar pereza y ganas de irme a casa a descomprimir. Pero aguanté y me pedí un café doble.
Tras la comida, fuimos los compañeros y compañeras y el jefe a un bar de al lado a seguir con las copas. De camino ya le eche el ojo a alguna hembra. Vi un par de top6 que estaban bastante bien, pero no quería arriesgarme. En el caso que me las hubiera ligado, la cuca no se levantaría ante tanta presión.
Allí que fuimos al bar y ya se hicieron los típicos corrilos y grupitos. Me contuve y no empezar a beber nada y deje que las emvras se embriagaran un poco para a ver si así estaban más receptiva. A la hora o dos horas vi a una mujer que más o menos me cuadraba en mi rango. Era bajita, ojos negros, pelo rizado y estaba un poco chubby. Me sonaba de haberla visto antes pero no se de qué.
Total que por el LOL, me acerque a ella mientras pedía y me hice el encontradizo. Ella me dijo que me conocía de alguna cena anterior. Puse mi mejor sonrisa y el espíritu del canalleo me poseyó. Me sentía como en mis tiempos mozos cuando salía a quemar la noche con las camisetas de Kalenji.
Empezamos a hablar un poco de tonterías y se le notaba ya un poco achispada. La verdad es que no era gran cosa a su corta estatura también había que añadirle su leve sobrepeso y de cerca parecería tener hasta pelusilla de bigote.... (continuará)