Conoces el chiste aquel de:
- ¿Y como te fue la cena con aquella pibita en la tagliatella?
+ De puta madre, acabamos en la cama, ella en la suya y yo en la mía.
Pues lo mismo, conversaciones brumosas, ajenas a cualquier realidad y fantasmagóricas que no se traducen en chuts a puerta sino en posesiones infernales hasta que el arbitro pita la hora.
La única oportunidad que tuve fue con la tetona (que tengo a 3km), que fue un gñe en toda regla.
Luego tengo 2 conversaciones con la curvy a 50km y la madurita a 250km. La conversación con la curvy ya parece la conversación que tendrías con el párroco de tu barrio, y la de la madurita se pasa de revoluciones...
Poco mas, se prevee un verano seco y oscuro.