Moporday rebuznó:
Más que aclararme yo necesitas leer mejor tú ¿Malos? ¿Quien ha dicho malos?
Recientemente rechazó una oferta del Almería, lo tenía bastante adelantado con el Getafe y al final ha vuelto al Racing. En verano también estuvo tonteando con el Sevilla.
Estás más liado que la pata de un romano.
Y no sólo eso, olvidas la base de donde partió esta discusión, y por tanto lo que estamos debatiendo. Te refresco la memoria:
Marcelino, habiendo dejado al Racing en UEFA dando una gran imagen y ganándose el cartel de entrenador que hacía cosas impensables en equipos pequeños, tenía serias posibilidades de entrenar a uno de los que van después de los grandes en España (Valencia, Sevilla, Atleti...) y en la Premier sonó con insistencia.
En cambio, incomprensiblemente, en una decisión criticada por muchos aficionados al fútbol, acabó entrenando en segunda. Seguramente por ser el mejor contrato de todos los que le ofrecieron.
Esa decisión le ha acarreado perder el status que ganó en su momento, ahora, después de un año sin trabajar,y
tras ser destituido, ha firmado por el Racing, un equipo medio - bajo, de perfil parecido a los que le han hecho una propuesta seria y sobre todo realista (Sporting, Depor y Almería, el Sevilla nunca le tuvo como primera opción) este último año.
Dadas las similitudes entre los equipos que le han ofrecido trabajo, ofertas que él declinaba ya que todavía piensa que equipos de más caché están dispuestos a contratarle en un futuro, decidió seguir parado, y ya iban para dos temporadas. Y cuidadito con parar, que se lo cuente Rijkaard.
Pero de repente aparece el Racing, con todo el pastizal por delante y se le vuelven a caer sus supestos principios.
Ya no puede decir que no ha firmado por falta de fichajes (mercado cerrado), ya no puede decir que la apuesta deportiva es interesante (hablamos del Racing por dios...), tiene que decir que no firmó por el Sporting por miedo a descenderle, cuando hace un mes dijo que era porque no se le garantizaba un fichaje por línea, ya se le acaba cualquier argumento para tapar su verdadera forma de pensar, y es que su carrera deportiva le importa una putísima mierda y lo que prioriza al 100% es el dinero.
Su cara y su corte de pelo le delatan, es un pueblerino, mentalidad que encaja en su táctica de guardar el dinero debajo del colchón y amarrar por si vienen mal dadas.