Pues si señor, es un peligro nada desdeñable. Si hacen caer al gato, los señores de Marca y el Mundo, que han ido de la mano, se convertirán en una especie de ente en la sombra al que el nuevo presidente tenga que rendir cuentas. La mayoría de la masa social blanca de perfil bajo quedará embotada durante años, y tomará el Marca como una biblia para informaciones del Mandril, por lo cual el presidente tendrá que tragar con favores o personas hacia el entramado del grupo Unidad Editorial. Y si malo es que lo gobiernen chorizetes de tres al cuarto, no es menos malo, que lo hagan cuatro periolistos metidos a dioses.
Por cierto se está oyendo que el grupo Prisa, otrora gran elefante blanco de la comunicación nacional, está en una situación financiera cuanto menos delicada y que si sus medios siguen tan despiertos como el As, el panorama se ve negro, muy negro. Si, el gordete Relaño y su ejército de downies futboleros han hecho un ridículo espantoso, mientras se destapaba la tarta, ellos han disparado al aire con un tema como el de CR7 del que la gente acabó hasta las pelotas este verano, haciendo un papel de títeres, de mimos, de memos, y de estómagos agradecidos, porque hasta los medios del Barça dedicaron más medios a este asunto que ellos.