Me quito el sombrero ante el serbio, a pesar de llegar a la final como ha llegado debe tener un mérito brutal competir de tú a tú contra uno de los mejores de la historia siendo dieciséis años más viejo.
Lamento que haya coincidido con Nadal, aunque eso ha dejado partidos para la posteridad y la rivalidad más fuerte del deporte, no me ha permitido disfrutarlo y valorarlo con objetividad.