La reputación de un periodista se va a la mierda con que te pillen una vez.
De todos modos no se trataba de este infraser ridículo en concreto, es un ejemplo de los seres inferiores que pueblan el periodismo, Alvises, negres, Merlos, toda esa bazofia. No puedes salir indignado porque quieran crear una oficina de fake news (que ya quiso montar Rajoy), y sentarte en una mesa con estas huestes que son las que han degradado el oficio periodístico. Simplemente no se puede.