Bueno, pues que esto sirva al Barça de lección.
No para viajar el día antes del partido. Cada uno viaja cuando le sale de la punta de la polla, y vuelve a casa cuando le sala de los huevos. Pero sí para tener un plan B.
Aunque las circunstancias del viaje a Milán del año pasado fueron distintas. Entonces se sabía desde mucho antes que no iba a haber vuelos.
Ahora, ha sido todo de golpe, sin preaviso, y por la tarde del viernes diciendo que se arreglaba hoy por la mañana, y luego que nones... y las carreteras regular, y petadas de coches por el puente... Sólo falta Godzilla (o Supermaño) trisqueando por los Monegros para rematarlo