Bes
Asiduo
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Aprended de los clásicos:
"La voz del ojo que llamamos pedo,
ruiseñor de los presos, detenida,
da muerte a la salud más prevenida
y el mismo Preste Juan la tiene miedo.
Mas pronunciada con el labio acedo
y del antro canoro despedida,
con risas y con pullas da la vida,
y con puf y con asco siendo quedo.
Ríome del poder de los monarcas
que se precian, cercados de tudescos,
de dar la vida y dispensar las parcas.
Pues en el tribunal de los gregüescos
con aflojar y reprimir las ancas
cualquier culo lo hace con dos cuescos".
Francisco de Quevedo
========================
ELOGIO DEL PEDO
Cuando lo ventoso aflige,
cuando las tripas regañan,
¿Hay remedio como un pedo
que alivia aquesas borrascas?
¿De qué vienen las jaquecas,
flatos, ahogos y ansias?
De los vapores que suben,
pero no de los que bajan.
Cuántas personas han muerto
de ventosidades varias;
y cuántas por expelerlas
quedaron buenas y sanas.
Pues si traen tantos daños,
y si tantos males causan
retenidas ventoleras
por no poder aflojarlas,
digo que es sano el peerse
aunque esté delante el Papa,
a todas horas si pueden
y buen provecho les haga.
Juan del Valle y Caviedes
Y es que no hay nada nuevo bajo el sol...
"La voz del ojo que llamamos pedo,
ruiseñor de los presos, detenida,
da muerte a la salud más prevenida
y el mismo Preste Juan la tiene miedo.
Mas pronunciada con el labio acedo
y del antro canoro despedida,
con risas y con pullas da la vida,
y con puf y con asco siendo quedo.
Ríome del poder de los monarcas
que se precian, cercados de tudescos,
de dar la vida y dispensar las parcas.
Pues en el tribunal de los gregüescos
con aflojar y reprimir las ancas
cualquier culo lo hace con dos cuescos".
Francisco de Quevedo
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ELOGIO DEL PEDO
Cuando lo ventoso aflige,
cuando las tripas regañan,
¿Hay remedio como un pedo
que alivia aquesas borrascas?
¿De qué vienen las jaquecas,
flatos, ahogos y ansias?
De los vapores que suben,
pero no de los que bajan.
Cuántas personas han muerto
de ventosidades varias;
y cuántas por expelerlas
quedaron buenas y sanas.
Pues si traen tantos daños,
y si tantos males causan
retenidas ventoleras
por no poder aflojarlas,
digo que es sano el peerse
aunque esté delante el Papa,
a todas horas si pueden
y buen provecho les haga.
Juan del Valle y Caviedes
Y es que no hay nada nuevo bajo el sol...
