Jimmy Rajatangas
Moderador Mochilero
- Registro
- 23 May 2006
- Mensajes
- 1.297
- Reacciones
- 7
HOSTIAS LIKE BREADS
Bienvenidos a la sociedad políticamente correcta Orweliana al más puro estilo 1984.
Asistimos impávidos a la homogenización de nuestra forma de vida dentro de unos cánones y normas de conducta laxa, que permiten la ¿mejor? convivencia entre los individuos de esta gran casa que es la tierra.
Como España es donde me ha tocado vivir, me concentro al problema regional que nos atañe:
No se puede beber en la calle, no se puede fumar en los espacios cerrados, no podemos comer hamburguesas que superan las 2.000 calorías, tenemos que hacer ejercicio, un grupo de sabios se reúnen para decidir por nosotros, que es lo la televisión tiene que emitir o no. No puedo decir negro, no puedo llamar a un delicado, maricón, no se puede contar chistes de gitanos por que ofendes a su comunidad, a su historia que corre paralela a la nuestra y a sus castas. Al denunciar el robo de tu móvil no puedes decir que han sido 3 niñatos rumanos de mierda. Cuando escribes una carta o un comunicado, incluso un memorando o un giro telegráfico, si te refieres tanto a hombres como a mujeres debes indicar “por que nosotros y nosotras”. No puedes comprar alcohol más tarde d las diez de la noche.
Y todo ello para hacer de este mundo un lugar más habitable, con talante, alianza de civilizaciones, discriminación positiva, encuentros en la tercera fase y la madre del cordero.
Fijaros que me siento bien, he dormido bien, he comido abundante, disfruto de un buen disco de música y joder, veo la vida de otra forma, es más, hasta puede que esté de acuerdo con lo arriba mencionado. Entonces diréis ¿pues para que coño escribes?
Pues por que no todo el monte es orégano queridos, y hay cosas, que por mucho que intenten erradicarlas, no podrán. Por lo menos conmigo y con cuatro románticos más, que defendemos el folclore y las tradiciones españolas a capa y espada.
Para mi España, más allá de las chorradas progres de comunidad de comunidades, alianza del mal o como mierdas se llame ahora, España... es un país de hostias.
Hostias como panes, hostias que ponen familias en luto, hostias como ruedas de molino. Forman parte de nuestra natural idiosincracia y considero un error su intento por reducirlas hasta su desaparición.
Las hostias las podemos clasificar, según su fuerza y según el objetivo.
De menor a mayor fuerza aplicada, se pueden catalogar como;
cate
tollina (soplamocos si se lanza a la nuca)
bofetón
hostia
(aunque en este ultimo se incluye por costumbre popular las caídas o golpes con objetos de diversa índole)
Según el objetivo, las hostias se clasifican; Hostia familiar o tutelar (de línea de sangre ascendente, descendente o a la par). Hostia de lectorado, y por ultimo la hostia común.
Pues bien, actualmente se quiere erradicar esta sana costumbre tan castiza, de arreglar los problemas a hostias, se argumenta, en la defensa por el exterminio de esta práctica, que las hostias pueden provocar daños irreversibles en el dador y en el recibiente y que no son el modo más correcto para atajar los problemas.
Sin embargo, tenemos que pensar, recapacitar y no ser tan revisionistas, echando un ojo a nuestro pasado. Vemos, que el hombre ha solucionado sus problemas siempre a hostias y tan mal no nos ha ido.
Es el principio de armonía con el universo, este, se divide en acción reacción, en blanco o negro, en corrientes positivas y negativas. Las nuevas suposiciones desarrolladas por grandes pensadores con poderosos ordenadores, tratan de unificar las teorías de la relatividad y la quántica, en pos de entender el macrocosmos como un todo, donde coexisten en armonía ambas fuerzas contrapuestas. Lo que en filosofía oriental se entiende como el Ying y el Yang y que, el español medio lleva practicando desde que creemos formar parte de una nación, el; te meto dos hostias y quedamos como amigos.
Por eso voy a romper una lanza por los hostiadores y los hostiados y durante unos días, me voy a dedicar a hablar de esta sana costumbre que es el mundo de la hostia española. Desde aqui os animo a segir practicando este sano depoLte.
En el próximo capitulo explicaremos los entresijos de la hostia familiar o tutelar.
Bienvenidos a la sociedad políticamente correcta Orweliana al más puro estilo 1984.
Asistimos impávidos a la homogenización de nuestra forma de vida dentro de unos cánones y normas de conducta laxa, que permiten la ¿mejor? convivencia entre los individuos de esta gran casa que es la tierra.
Como España es donde me ha tocado vivir, me concentro al problema regional que nos atañe:
No se puede beber en la calle, no se puede fumar en los espacios cerrados, no podemos comer hamburguesas que superan las 2.000 calorías, tenemos que hacer ejercicio, un grupo de sabios se reúnen para decidir por nosotros, que es lo la televisión tiene que emitir o no. No puedo decir negro, no puedo llamar a un delicado, maricón, no se puede contar chistes de gitanos por que ofendes a su comunidad, a su historia que corre paralela a la nuestra y a sus castas. Al denunciar el robo de tu móvil no puedes decir que han sido 3 niñatos rumanos de mierda. Cuando escribes una carta o un comunicado, incluso un memorando o un giro telegráfico, si te refieres tanto a hombres como a mujeres debes indicar “por que nosotros y nosotras”. No puedes comprar alcohol más tarde d las diez de la noche.
Y todo ello para hacer de este mundo un lugar más habitable, con talante, alianza de civilizaciones, discriminación positiva, encuentros en la tercera fase y la madre del cordero.
Fijaros que me siento bien, he dormido bien, he comido abundante, disfruto de un buen disco de música y joder, veo la vida de otra forma, es más, hasta puede que esté de acuerdo con lo arriba mencionado. Entonces diréis ¿pues para que coño escribes?
Pues por que no todo el monte es orégano queridos, y hay cosas, que por mucho que intenten erradicarlas, no podrán. Por lo menos conmigo y con cuatro románticos más, que defendemos el folclore y las tradiciones españolas a capa y espada.
Para mi España, más allá de las chorradas progres de comunidad de comunidades, alianza del mal o como mierdas se llame ahora, España... es un país de hostias.
Hostias como panes, hostias que ponen familias en luto, hostias como ruedas de molino. Forman parte de nuestra natural idiosincracia y considero un error su intento por reducirlas hasta su desaparición.
Las hostias las podemos clasificar, según su fuerza y según el objetivo.
De menor a mayor fuerza aplicada, se pueden catalogar como;
cate
tollina (soplamocos si se lanza a la nuca)
bofetón
hostia
(aunque en este ultimo se incluye por costumbre popular las caídas o golpes con objetos de diversa índole)
Según el objetivo, las hostias se clasifican; Hostia familiar o tutelar (de línea de sangre ascendente, descendente o a la par). Hostia de lectorado, y por ultimo la hostia común.
Pues bien, actualmente se quiere erradicar esta sana costumbre tan castiza, de arreglar los problemas a hostias, se argumenta, en la defensa por el exterminio de esta práctica, que las hostias pueden provocar daños irreversibles en el dador y en el recibiente y que no son el modo más correcto para atajar los problemas.
Sin embargo, tenemos que pensar, recapacitar y no ser tan revisionistas, echando un ojo a nuestro pasado. Vemos, que el hombre ha solucionado sus problemas siempre a hostias y tan mal no nos ha ido.
Es el principio de armonía con el universo, este, se divide en acción reacción, en blanco o negro, en corrientes positivas y negativas. Las nuevas suposiciones desarrolladas por grandes pensadores con poderosos ordenadores, tratan de unificar las teorías de la relatividad y la quántica, en pos de entender el macrocosmos como un todo, donde coexisten en armonía ambas fuerzas contrapuestas. Lo que en filosofía oriental se entiende como el Ying y el Yang y que, el español medio lleva practicando desde que creemos formar parte de una nación, el; te meto dos hostias y quedamos como amigos.
Por eso voy a romper una lanza por los hostiadores y los hostiados y durante unos días, me voy a dedicar a hablar de esta sana costumbre que es el mundo de la hostia española. Desde aqui os animo a segir practicando este sano depoLte.
En el próximo capitulo explicaremos los entresijos de la hostia familiar o tutelar.
