Al igual que con un buen libro, pero seguramente de una manera más plástica, y a la vez más sútil, por la brevedad en que se da; una canción puede llevarnos muy lejos de la butaca donde estemos sentados.
Bien a partes de nuestra memoria (Ese beso, esa chica, esa cogorza...), bien a sitios atemporales de esos que conocemos bien porque están pintados con el oleo de muchos de nuestros sentimientos, sensaciones, miedos y esperanzas.
Cuando me preguntan que canción es mi preferida me es casi imposible contestar, es el instante preciso que vivo el que gobierna esa decisión, pues bien, la pregunta de qué canción te ha llevado más lejos tiene una respuesta más difícil todavía. No obstante, y para que el hilo no se quede en este gilipollesco pensamiento voy a poner dos canciones y las voy a asociar a dos imágenes que me trasmitan. Os propongo que hagáis lo mismo, o bien que me escupáis.
Blind Guardian - Harvest of Sorrow
Enya - May it be
O bien:
Ni que decir tiene que es tan solo una aproximación, el buscador de imágenes del Google no es mi mente, ni tampoco una simple imagen por más acertada que fuese podría estar cargada de ese halo de sensaciones, tonalidades y claroscuros que solo nuestra alma tiene mano para dibujar.
Os toca.
Bien a partes de nuestra memoria (Ese beso, esa chica, esa cogorza...), bien a sitios atemporales de esos que conocemos bien porque están pintados con el oleo de muchos de nuestros sentimientos, sensaciones, miedos y esperanzas.
Cuando me preguntan que canción es mi preferida me es casi imposible contestar, es el instante preciso que vivo el que gobierna esa decisión, pues bien, la pregunta de qué canción te ha llevado más lejos tiene una respuesta más difícil todavía. No obstante, y para que el hilo no se quede en este gilipollesco pensamiento voy a poner dos canciones y las voy a asociar a dos imágenes que me trasmitan. Os propongo que hagáis lo mismo, o bien que me escupáis.
Blind Guardian - Harvest of Sorrow
Enya - May it be
O bien:
Ni que decir tiene que es tan solo una aproximación, el buscador de imágenes del Google no es mi mente, ni tampoco una simple imagen por más acertada que fuese podría estar cargada de ese halo de sensaciones, tonalidades y claroscuros que solo nuestra alma tiene mano para dibujar.
Os toca.