A mi me pareció horrible Almería hace unos años, cuando estuve haciendo un tour de tapeo y follaina por el sur profundo de nuestra piel de toro. Entonces no estábamos tan invadidos en el resto del orbe peninsular, pero aquello era una putísima mierda, llena de morubes por todos lados, una ciudad fea, sin alma y además me abordaron seres del averno. En una zona cercana a la estación de autobuses una gitana me vino con el truco ese mierdero del hierbajo, con intención de contarme el futuro para que le apoquinara unos shekels, y un gorrilla me abordó nervioso pidiendo dinero. Luego comí en una tasca infecta donde abundaban las frituras, y fue el peor lugar de los que visité.
Otra ciudad gris e infecta es Lérida, una reputísima basura, que al igual que la primera, es una ciudad sin alma, gris y oscura. Allí puedes encontrarte a moroniggas hablando en catalán, con el "ascolti" clásico y demás, follándose a las hijas de los burguesitos catalanes del lugar, y seguramente lefándoles la cara a los progenitores de éstas, que estarán encantados de participar en la "multitulturalitat" y en su contribución al "fet diferensial", gñe y tal. Huesca, por ejemplo, también participa de esta decadencia. Soria es otra de esas ciudades que carecen de ese encanto y vidilla que demanda cualquier español de bien, y de hecho, cuando la visité, no me encontré a casi nadie por las calles por las que anduve, una cosa rarísima, parecía una puta ciudad fantasma, imposible ver a menos gente.
Esto en lo que respecta a España, fuera, en Italia, por ejemplo, también he visitado ciudades muy gitanas como Pavía. Allí estuve a punto de zurrarme con un sujeto que no paraba de seguirme, un oscuro, en calles descuidadas, con un empedrado de los tiempos de posguerra, farolas con apaños caseros que me recordaron a aquellos coches tipo tartana, propios de nigros, donde se sustituye el cristal reventado por un trozo de cartón. Cosas muy grotescas, a pesar de que había unas iglesias y una parte monumental e histórica que era chanante.
Por el momento esto.