Hace diez años me enamoré de una mujer que me dijo que olerme la calmaba, que besarme le llenaba el alma y que dormir conmigo curaba sus males.
La relación pasó de carnal a platónica -la vida, hamijos- y terminamos hablando una vez al mes por guasap. Al final, una vez al año nos poníamos la día con fotos, una parrafada y algún audio.
Pasaron cuatro largos años de completo silencio pero los sueños me confirmaban nuestro amor. seguía ahí, era verdadero. Después de ver fringe pude visitar universos paralelos. En unos cuantos teníamos familia, en otros tantos estábamos juntos desde el primer momento y no habíamos pasado ni un día separados. Tres mil seiscientos cincuenta días de morreos y abrazos non stop. Al volver de mis viajes... mandé un nuevo guasap con un
hang the dj rememorando la canción que sonaba durante nuestro primer baile. Inconfundible para nosotros...
Ver el escribiendo me aceleró el corazón y terminar leyendo «quien eres?» lo hizo explotar como una bomba atómica bajo el océano.
El pecho retumbó como la superficie del mar. Y se abrió en espuma blanca.
De eso pasan ya largos meses y no he vuelto a escuchar un latido desde entonces.
Could life ever be sane again?