¡Barça, ríndete!
Ahí estamos amigos. Justo en el sitio esperado por las cuentas que los cofrades del clavo ardiendo hicimos hace dos semanas. Se trataba de llegar a cuatro puntos al clásico para dormir a uno el 2-M y asaltar el título en las cuatro últimas jornadas. No es producto de una chaladura de unos tipos empeñados en soñar despiertos. Es justo al revés. Al Madrid de Juande se le ha ninguneado de forma artera y el peso de los hechos han desarmado esa propaganda empeñada eponerle al Barça alfombra roja sin exigirle a sus jugadores lo que sí le exige al Madrid: la excelencia permanente.
Basta analizar la actitud que tuvo el Sevilla en el Camp Nou y la que tuvo ayer en el Pizjuán. Dos equipos diametralemnte opuestos. En Barcelona jugaron con Kanouté y Duscher reservados por su entrenador y con una complacencia que llegó a parecer complicidad con el anfitrión. Ayer todo era diferente. Día de la Afición, bares con caña y tapa a un euro para caldear los ánimos, toda la artillería en el ampo y Juandólares en la grada para intimidar al hombre que les dio cinco títulos. Un partido de trincheras. Pero ahí radicó el error del Sevilla. Este Madrid de Juande es un equipo de boinas verdes, de legionarios vocacionales. En el Calderón, en El Molinón, en San Mamés o ayer les plantearon partidos de bayoneta, de dureza ambiental y de tensión máxima. Y el Madrid simpre salió airoso. Podrá jugar mejor o peor, pero a testosterona nadie gana a este equipo.
Amigos, sólo me queda decir que pase lo que pase el sábado en el Bernabéu, el fútbol debería hacer un homenaje a Juande, a Raúl y a este Madrid que es un ejemplo moral para los niños que se incorporan a este bendito invento. Lo del gran capitán es capitulo aparte. Da gusto que el 7 esté recibiendo el premio a su constancia con la mejor temporada de su historia. Con 31 años no se puede estar acabado, y por eso me resistía a ponerle el precintado de caducidad que tanto le han buscado en los últumos años. El ejemplo de Raúl es el ejemplo de este Madrid de Juande. Un equipo invencible que nunca se rinde. Así se gana al mejor Barça de la historia. Con un par...
La era Juande promete
Si miro a la clasificación lo fácil para mí sería decir que la temporada está perdida, que la mala planificación de fichajes del verano ha sido un desastre y que el Madrid está abocado a terminar el año en blanco. Parecería todo un poco tremendista, pero estaría cercano al juicio que sostienen muchos ‘hermanos’ madridistas. Sin embargo, me niego a arrojar la toalla. Primero, porque este equipo ha estado lastrado por las lesiones y el personal olvida que en Barcelona faltaban Pepe, Heinze, Diarra, Robben, Torres, De la Red, Van Nistelrooy y Sneijder (éste apenas aguantó media hora).
Con un Madrid de entreguerras, sin Cristiano ni Villa y con una convulsión institucional creciente, llega la hora de confiar en los profesionales, los jugadores que tienen sellado el compromiso con el escudo y el club. Gente como Casillas, Salgado, Pepe, Ramos, Cannavaro, Heinze, Gago, Higuaín, Guti, Robben y Raúl. Muchos de ellos estuvieron hace dos años levantando la Cofradía del Clavo Ardiendo hasta conquistar una Liga heroica que jamás olvidaré. Dicen las estadísticas que jamás nadie levantó una desventaja de 12 puntos. Razón de más para creer que el Madrid pueda ser el primero en liderar esa lista por estrenar.
Juande ha reinstaurado la cultura del trabajo en Valdebebas y pronto se van a ver los resultados. Ahora se va allí a trabajar, no a tomar el sol y a jugar ronditos. El manchego es un tipo listo que sabe que en estos seis meses va a tener la oportunidad de su vida. Y no la piensa desaprovechar. Desde enero tendremos un Madrid con varios jugadores recuperados para la causa (Pepe, Heinze, Torres y Sneijder), con tres o cuatro fichajes nuevos (Huntelaar, Diarra, Parejo…) y mucha hambre por tapar bocas en ese Barcelona que ya ha celebrado la Liga de antemano. Por cierto, Medina Cantalejo ayudó lo suyo al perdonar por tres veces a Márquez la segunda amarilla, no castigar una fata sobre Higuaín al borde del área que era medio gol. Además, en el penalti fallado por Etoo vi a Messi dos metros en fuera de juego antes del derribo de Salgado. Ni así fueron capaces de abrir la lata en el minuto 83 a un Madrid que acabó con Drenthe y Palanca. ¿No eran tan buenos?