El de segurata es el único trabajo donde te exigen lo mínimo o menos.
En realidad, te educan en "dos no se pelean si uno no quiere", elevado a la máxima potencia.
Todo, absolutamente todo, es evitable.
Por ejemplo:
"Tú hijo puta. Miralo la cara esa que tiene. Ya verás ya, cuando salgas, te voy a reventar. A qué hora sales? Eh? A qué hora sales tú?".
Entonces pasas, no haces caso. Te dicen "ya se cansará".
Lo más heavy que vi en ese sentido, fue en una discoteca cuyo nombre no quiero recordar. El jefe de los porteros era un español negro, de unos casi 50. Era un tío de puta madre. Además nacido y criado aquí. Tú sentías estar con un colega español en el trato. Era un rollo muy así, como que solo era negro de piel. El carácter era como cualquiera de nosotros.
Pues este te decía que a pasar de todo siempre.
"Negro hijo de puta!", pues vale. Negro hijo de puta.
En realidad estar ahí siete horas cada noche con él era como una terapia. Era un adoctrinamiento. Él invertía todas esas horas de pie, sobre todo las que nos permiten hablar más porque está todo más tranquilo (principio y final de la jornada, básicamente), en decirte que NO QUIERO LIOS. PERO NI UNO.
El tío era frío, y yo soy caliente. Y en los tiempos en los que vivimos no se puede ser caliente. Se tiene que ser frío. Pero mi trabajo es ser más frío y ese tio, por ejemplo, me ayudó.
Recuerdo una noche, que eran como la 1, y echaron a un moro jovencito.
Estuvo, escuchad bien, CUATRO HORAS, pero CUATRO HORAS, amenazando.
"Vosotros sabéis quienes son los Jodorovich??? Mañana vendrán y os van a matar!".
Así cuatro horas. Venía y te soltaba la misma chapa un rato, luego volvía, y lo mismo, y luego lo mismo, y otra vez, y otra.
Entonces la orden era no decir nada.
El tío con que "mañana os van a venir los gitanos, sabéis quienes son los Jodorovich??!", por vez 4.518, y nosotros ahi de pie sin decir nada.
Yo realmente alucinaba, porque es que me parece demasiado. Un rato de acuerdo, pero TODA LA NOCHE?? Es como: no ves que ignorarlo no funciona??
A eso de las cinco, cuando por vez 8.000 escuché "tú sabes quienes son los Jodorovich??? Mañana van a venir y os van a bla bla", fui para allí. Y le respondí exactamente esto al tiempo que resoplaba, porque no podía más:
- Si que sé quienes son los Jodorovich. Tú no lo sabes, yo si. Y como sé quienes son, sé que nunca vendrian aquí porque un subnormal como tú no sabe comportarse. Y mucho menos mañana, porque es domingo y esto está cerrado. Gilipollas!
Os tengo que decir que no volvió. Lo que no sé es si no volvió porque ya era demasiado tarde y se había cansado, o si no volvió por mis palabras que además tenían ya demasiada tensión y entendió que iba a saltar a la de ya.
Los compañeros, y el jefe negro, no dijeron nada. No les pareció mal, aparentemente, ni bien, que yo tomara la iniciativa.
Pero sabéis qué ocurrió cuando a las siete de la mañana estaba yo en casa, en la camita, tocándome la chorra para la paja del sueño? Pensé "el negro tenía razón".
Porque te vas a dormir en paz, sin haberla liado, sin haber acabado a palos con el tío ese e identificado. Con la plena convicción de que dentro de tres meses no vas a recibir ninguna notificación del juzgado, para dentro de un año acabar en una sala de un Tribunal en donde todo iba a empezar con "se encontraba usted señor SLK la noche del 15 de marzo de 2024 en la discoteca Noseque realizando la labor de vigilante bla bla?", y podría acabar vete a saber cómo de mal.
Y te voy a decir más. Hoy día ya no solo es eso, que también. Hoy día es que estamos en una jungla. Lo que hay en la calle no olvida, y por la humillación de esa paliza te pueden buscar y matar al cabo de un mes.
Al final es todo lo mismo. Paz, tranquilidad, y no buscar enemigos, y menos en este sistema que es naturalmente injusto.