Jacques de Molay
Freak total
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Pues sí, amiguitos, ahora que aun estoy bajo los efectos del alcohol (unos martinis, un vinito y unos copazos para digerir la comida), me sale de la polla plantearos algunas cosas transcendentales, a mi modo de ver, sobre las ex.
¿Cómo comportarse? ¿Qué hacer con ellas? Et alia.
Partiré de mi experiencia personal. Después vosotros podréis dar la vuestra, hijos de puta, suponiendo que hayáis tenido relaciones y no amigas imaginarias.
Mis ex son reducibles a dos grupos:
1-. Las cerdas con las que mantengo alguna relación, únicamente de amistad.
2-. Las hijas de puta que han renegado de mi persona y me han condenado al olvido, mientas yo no he olvidado sus coños jugosos.
¿Cuál es la mejor manera de tratar una ex? Mi larga experiencia con las chorbas me dice que una vez se ha producido la hecatombe lo mejor es pasar de ellas como de la mierda, porque, no nos engañemos, es difícil que una vez jodida la relación, vuelvan a mostrarse dispuestas a comer nuestro requesón. Ergo, lo mejor es que se olviden de nosotros para siempre. Jode, es cierto, pero es lo mejor. Así no nos llevamos chascos ni nos mantienen en la duda de que es posible que vuelvan a amorrarse al pilón, cuando la verdad es que nunca volverán a hacerlo.
Pero, qué hay que hacer con las cerdas que pese a todo fingen ser nuestras más mejores amigas pero que se niegan a follar con nosotros. Pues bien, una zorra que te deja y te mantiene en la recámara, no lo hace para follar, sino para asegurarse de que tú eres más triste y patético que ella, que eres un puto fracasado y que nunca podrás volver a comer un coñito tan sabroso como el suyo. Cuando constanten lo lamentable y penoso que eres te condenarán para siempre al olvido, sólo te mantienen ahí, como un elemento de autoayuda, el triste que está mucho peor que ellas mismas y que por mucho que haga no levantará cabeza.
Por eso, a las putas que os dejen o a las que dejéis lo mejor es borrarlas de vuestra vida para siempre, porque lo único que sacaréis es vergüenza, no os las follaréis y sólo serviréis de consuelo cuando estén colgadas, un consuelo, no os engañéis, no sepsual, sino mental. Y cuando tengan acceso a un nuevo pollón pasarán de vosotros como de la mierda, como si nunca hubieráis existido, por eso, lo mejor es que no les volváis a dirigir la palabras hasta que estéis follando con tías mucho más buenas que ellas, así, tal vez, les hagáis sentir como una mierda, que es lo que merecen por hijas de puta.
PD: Pido perdón por el ladrillo alcohólico, pero es que tenía que decirlo, mal paridos, o reventaba.
¿Cómo comportarse? ¿Qué hacer con ellas? Et alia.
Partiré de mi experiencia personal. Después vosotros podréis dar la vuestra, hijos de puta, suponiendo que hayáis tenido relaciones y no amigas imaginarias.
Mis ex son reducibles a dos grupos:
1-. Las cerdas con las que mantengo alguna relación, únicamente de amistad.
2-. Las hijas de puta que han renegado de mi persona y me han condenado al olvido, mientas yo no he olvidado sus coños jugosos.
¿Cuál es la mejor manera de tratar una ex? Mi larga experiencia con las chorbas me dice que una vez se ha producido la hecatombe lo mejor es pasar de ellas como de la mierda, porque, no nos engañemos, es difícil que una vez jodida la relación, vuelvan a mostrarse dispuestas a comer nuestro requesón. Ergo, lo mejor es que se olviden de nosotros para siempre. Jode, es cierto, pero es lo mejor. Así no nos llevamos chascos ni nos mantienen en la duda de que es posible que vuelvan a amorrarse al pilón, cuando la verdad es que nunca volverán a hacerlo.
Pero, qué hay que hacer con las cerdas que pese a todo fingen ser nuestras más mejores amigas pero que se niegan a follar con nosotros. Pues bien, una zorra que te deja y te mantiene en la recámara, no lo hace para follar, sino para asegurarse de que tú eres más triste y patético que ella, que eres un puto fracasado y que nunca podrás volver a comer un coñito tan sabroso como el suyo. Cuando constanten lo lamentable y penoso que eres te condenarán para siempre al olvido, sólo te mantienen ahí, como un elemento de autoayuda, el triste que está mucho peor que ellas mismas y que por mucho que haga no levantará cabeza.
Por eso, a las putas que os dejen o a las que dejéis lo mejor es borrarlas de vuestra vida para siempre, porque lo único que sacaréis es vergüenza, no os las follaréis y sólo serviréis de consuelo cuando estén colgadas, un consuelo, no os engañéis, no sepsual, sino mental. Y cuando tengan acceso a un nuevo pollón pasarán de vosotros como de la mierda, como si nunca hubieráis existido, por eso, lo mejor es que no les volváis a dirigir la palabras hasta que estéis follando con tías mucho más buenas que ellas, así, tal vez, les hagáis sentir como una mierda, que es lo que merecen por hijas de puta.
PD: Pido perdón por el ladrillo alcohólico, pero es que tenía que decirlo, mal paridos, o reventaba.
