Pues una que me estaba follando a cuatro patas y me dijo que se la metiera por el ojal. Le pregunté si tenía lubricante y me dijo que a pelo. Se la enchufe y aquello entró con una soltura que me dejó esnuclao. Cuando terminé me dijo que le abriera el culo y me meara dentro. Joder, esto va de sorpresa en sorpresa, pensé. Me costó un minuto y algo que me saliera el chorro. Abri los carrillos para que quedara el ojal bien abierto y le eche el chorro dentro.
Entable amistad con una de Lorca que trabajaba en un almacén de materiales en Alcantarilla. Sali un finde fiesta con ella y sus amigos. Al final quedamos solos ella y otra amiga con la que compartía piso en un pub. Cuando fui a darme cuenta la amiga se echó a la boca un chupito de Jack Daniels con tía María, me pegó un morreo y me pasó la bebida. Entoces llegó la otra rápidamente y me cogió la cara y me pegó otro morreo para llevarse el chupito a su boca. Ante mi cara de asombro me preguntaron si es que nunca me habían hecho eso. Respondí que no. Se rieron y me dijeron que esa no he iba a probar muchas cosas nuevas entoces. Y así fue. Estuvimos comiendonos la boca los tres pegados a la barra un buen rato. Me giré para pedir tres copas y el camarero me dijo que si necesita ayuda que allí estaba. Fue entoces cuando me di cuenta que toda la gente alrededor nuestra nos estaba mirando. Les dije de irnos y nos montamos en un taxi. Al taxista se le iban los ojos por el retrovisor viendo los morreos que me pegaban las dos.
Cuando llegamos al piso ellas se bajaron y yo me quedé pagando. Entoces el taxista me dió su tarjeta y me dijo que si no podía con ellas que le diera un toque. Otro... Pensé yo.
Antes de llegar al ascensor ya llevaba los pantalones por los tobillos y el rabo fuera. Mientras me morreaba con una la otra me la comía como si se acabara el mundo. Menos mal que paramos en un tercero, si es un sexto me corro en el ascensor.
Dentro pues me hicieron una comida a dos bocas que dure un minuto. Mientras una se fue a poner unas copas me folle a la otra. Cuando vino se sentó enfrente y se puso a hacerse un dedo. Al rato vino y se me puso al lado. Nos comimos los morros mitras le daba a la otra y me dijo que fuera terminando, que ella también quería polla. Como veia que no terminaba se me suso detrás y empezó a comerme el culo. Entoces me corri como un quinceañero.
Le pedí diez minutos para recuperar el resuello y a la carga. A esa me la folle encima de la mesa con las para para arriba. Dormimos juntitos y por la mañana otro clavo. Una en la ducha y la otra en la cama
Desarrolla.
Bien desarrollado todo. Es para un amigo que está haciendo una tesis.
A esta la conocí en el reconocimiento médico. Trabajaba también en una mutua. Como vi que iba racha me tiré al barro sin miramientos. Le dije de tomarme un café y me dijo que no. A los dos días me llamó y me dijo que si seguía en pie el café. Esa misma tarde me la estaba follando en los baños del CC Nueva Condomina. Despues de cargarmela varias veces más me dijo que estaba casaba y que su marido era un cornudo consentido. Que si quería follarmela delante de él. Le dije que no, que a mí eso me daba reparo. Un día fuimos a su casa a bombear y en plena faena apareció el marido y se sentó a mirar. A mi eso me cortó el rollo y ella lo notó. Rápidamente se puso a mamar como si fuera una chotilla y cuando el rabo tomo brío empezó a decirme, follame como a una perra. Hazme gemir, que el cabron este vea lo que es un hombre.... Yo miraba de reojo al marido, que tenía una cara de hostiable que no podía de ella, pero no me fiaba del todo. Nunca me había visto en semejante situación. El tío no hacía más que sobarse el paquete. Así que la pillé de los pelos y le dije, sigue chupando puta. Al rato la puse a cuatro patas y le di como a una puerta que no cierra bien. Ella gemia exageradamente y entoces veo que el tío se viene espalmado y desnudo para la cama. Donde pollas tú, manso!!! Le grite. Siéntate y que no te vea volver a levantarte. El tío se dio media vuelta y se puso a pajearse. La tía comenzó a gritarse cornudo, sumiso, tío mierda, mira como me folla un hombre de verdad. El se corrió como un mirlo con todo lo que ella le decía y viendo cómo se follaban a su mujer. Cuando me fui a correr, me quité el condón y le tiré los calostros en la cara y boca. Una vez que me relamió el nabo se levantó y se fue derecha a por el marido a compartirlo todo. Joder que asco me dio eso. Mientras ellos se relamian yo intentaba recuperar el resuello vistiendome lo más rápido posible para largarme de allí.
Evidentemente no volví a pisar esa casa nunca más.