Pues como chaparon el otro justo cuando iba a contestar, pego la respuesta aqui.
No os metais con Costra, es mi idolo.
Yo de pequeño vivi 2 años en San Sebastian y recuerdo que en el patio del colegio me tiraban piedros por ser de fuera, pero siempre que me caia o me hacia daño aparecia una niña llamada Laura y me ayudaba a levantarme o a limpiarme las heridas con su saliva.
Siempre se juntaba conmigo y nos lo pasabamos teta haciendo rodar los neumaticos el uno al lado del otro, nuestras madres se reian entre alegres y nerviosas al ver que siempre estabamos juntos y hacian chascarrillos sobre cuando iba a ser la boda. Creo que fue el primer amor de mi vida, eran tiempos mejores.
A lo que quiero llegar es que los vascos son todos unos hijos de la gran puta y las vascas unas putas de mierda.