Historia larga e inconclusa

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Werther

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16 Mar 2004
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Estaba yo paseando por un pequeño valle que se esconde tras unas elevadas peñas situadas a las afueras de Toledo, allá donde la lejanía hace que el suelo bese al cielo. Iba ensimismado en mis pensamientos, cuando escuché un leve murmullo de bellas y tristes notas. Sorprendime, puse atención y, al momento, empujado por no sé qué curiosidad comencé a buscar, siguiendo el hilo musical que se iba dilatando entre los árboles y las rocas, el lugar donde procedían las mismas.
Anduve mucho tiempo, tanto, que la noche se cerró por completo, hasta que por fin me hallé frente a una pequeña y antiquísima iglesia románica. Su carcomida puerta principal se encontraba medio entornada y desde el espacio que quedaba abierto salía la más bella música que jamás oyeron humanos oídos.
Entré para enterarme por qué y para qué, a tales horas, se celebraba en ese inhóspito lugar dicho acontecimiento, y cual fue mi sorpresa al ver que donde debía encontrarse el púlpito de la iglesia se hallaba una pequeña orquesta clásica con su coro incluido, y como espectador, una única persona, que, enlutada y con una capucha resguardando sus cabellos, agarraba fuertemente contra su pecho un pequeño rosario, en cuyo extremo se podía distinguir una pequeña cajita de esas en las que se colocan fotos de seres queridos.
Entré por fin, y sin ser oído por ninguno de los circunstantes me senté lo más cerca posible a aquella insólita figura, siempre detrás de la misma. La cual, al percibir mi presencia, se volvió y, al quitarse la capucha para observarme mejor, dejo translucir la más bella imagen que mis ojos nunca han visto ni verán en los infinitos tiempos venideros. Bástame con decir que a un lado de su cara se encontraba el sol y al otro la luna y en el centro el cielo entero. Y de sus ojos, que eran brillantísimas estrellas, se derramaban en abundancia pequeñas gotas de rocío. Tan sorprendido me quedé de su belleza y de su tristeza que no me apercibí de que la orquesta había dejado de tocar.
Del porque de la infinita melancolía de aquella mujer, que resumía en sí todos los ejemplos que de belleza puedan encontrarse, y de lo que aquí en adelante me sucedió al encontrarla, tal vez lo cuente más adelante, cuando tenga más tiempo.
Desde entonces sólo puedo saber por cierto lo siguiente, que dos cosas únicas tiene Toledo en el mundo, su cielo y esa mujer, que es lo mismo que decir que tiene dos cielos.
 
¿Qué edad tenía la fémina en cuestión?
¿Era viudita en la flor de la vida, o, por el contrario, flor marchita?
 
toledo tiene ese encanto capaz de hacerte ver un rayo de luz en el reflejo de una hoja marchita.
si es cierto el relato werther, hacia dónde tiraste para encontrar la iglesia? por el camino de la degollada? no me suena nignuna iglesia a las fueras de toledo
 
Reminiscentias Becquerianas.....
Si es tuyo, me quito el sombrero.
 
midgär rebuznó:
toledo tiene ese encanto capaz de hacerte ver un rayo de luz en el reflejo de una hoja marchita.
si es cierto el relato werther, hacia dónde tiraste para encontrar la iglesia? por el camino de la degollada? no me suena nignuna iglesia a las fueras de toledo

No creo que sea cierto, en estos tiempos ya no hay lugar para este tipo de experiencias, por desgracia.
 
Tannhäuser rebuznó:
midgär rebuznó:
toledo tiene ese encanto capaz de hacerte ver un rayo de luz en el reflejo de una hoja marchita.
si es cierto el relato werther, hacia dónde tiraste para encontrar la iglesia? por el camino de la degollada? no me suena nignuna iglesia a las fueras de toledo

No creo que sea cierto, en estos tiempos ya no hay lugar para este tipo de experiencias, por desgracia.

no apostaría la mano en el fuego, y menos si el hecho aconteció en toledo
 
Esta verídica historia se sitúa varios quilómetros más allá del Balneario de los baños del Robledillo, sin poder determinar si, una vez que oí aquella tan melancólica como bella música, giré hacia el norte o hacia el mediodía, o hacia qué vientos me llevó mi curiosidad. Aclarado esto, proseguiré puntualmente por donde lo dejé anteriormente.
Vila, asombreme y no me enamoré porque soy celoso de mi libertad e independencia, y ya se sabe que no hay mayor cárcel para el hombre que la mujer (¡aunque, por Dios, que hermosa y sorprendente cárcel!).
La bellísima mujer se quedó tan sorprendida de que yo me hallara allí como yo de todo lo que me rodeaba, y, acto seguido y sin mediar palabra alguna, se levantó alborozada de donde estaba dando orden a uno de los músicos que allí cerca se encontraba me echara de aquel recogido lugar, al cual acompañé hasta la salida sin oponer resistencia alguna ya que era consciente que un triste acontecimiento se estaba conmemorando en aquel lugar. Con todo, una vez fuera de la iglesia y antes que mi acompañante se volviera a meter le pregunté si podía quedarme por aquellos parajes hasta que terminaran y pudiera irme con ellos a Toledo, porque en verdad que no tenía ni idea de donde me encontraba. Dijo que sí y que no tendría que esperar mucho porque estaban apunto de terminar.
Así lo hice, y, mientras terminaban o no, me puse a fisgonear por aquel lugar, que, iluminado por la luna y una leve bombilla que colgaba maltrecha por encima de un poste de madera que junto a la puerta principal se hallaba, asemejaba el más romántico rincón que en la tierra pudiera encontrarse.
Susurros del bosque, murmullo de animales misteriosos en la lejanía, luz pálida de la luna, una iglesia románica y, dentro, una orquesta interpretando un réquiem para una única persona, que además era la más bella del mundo; es evidente que algo le falta a esta verídica historia…, sí, el muerto. Porque muerto había y las causas de su muerte tristísimas, ya que tras ellas se entretejían historias de amor, enfermedad y muerte. Las cuales me contó uno de aquellos músicos después de que al día siguiente le invitara a comer en un restaurante, con el propósito de que me contara puntualmente todo lo que sabía de aquellos tan extraños como sorprendentes sucesos.
Así lo hizo, y aún no salgo de mi asombro de lo que me contó.
 
Yo creo que la mujer es Werther ya que en ciertos pasajes actua como narrador omnisciente, aunque deje lugar a intrigas. Por ejemplo, antes de entrar, ya sabía lo que llevaba en la mano la mujer con la capucha.
Werther la ponzoña de tus besos cubre los labios de sus credos.
 
La historia es sublime. Me encanta, le veo alma de escritor. ¿Y dice usted que es suya?
 
Frank en sus ratos libres, entre pizza y pizza es un crítico literario.
 
Teniente CAMPANO rebuznó:
Frank en sus ratos libres, entre pizza y pizza es un crítico literario.

Bueno, ya no reparto pizzas. El jefe que era muy cabrón y no hacia mas que putearme quitandome dinero del sueldo.
Así que de momento estoy centrado en los exámenes. Cuando termine, puede que me busque otra cosa.
 
Pues de momento me parece una voluntariosa imitación de las leyendas de Bequer.

Continue, continue...
 
Así es la verdad tal y como la cuento.
Nuestro protagonista, que en paz descanse, era un joven tudelano famoso entre las féminas de toda Toledo, y aun de sus pueblos colindantes, por su extremada belleza, donaire y gallardía. Además, y como la naturaleza cuando quiere ser espléndida lo es en demasía, era un excelente estudiante.
Según me contó el músico, antes de comenzar el último año de carrera, pidió una beca Erasmus, la cual se la concedieron inmediatamente porque ninguno de los candidatos le aventajaba en nota. Con su luciente beca se fue a Alemania y allí conoció a la que sería la causa de se terrible final. Según es fama, cuando ambos se encontraron frente a frente, dejó el sol de recorrer con su carro los azules cielos, los ríos detuvieron sus límpidas corrientes de cristal, la primavera engalanó los verdes prados de olorosas y tiernas flores y los pajarillos cantaron bellas y melodiosas canciones. Nunca jamás Amor hirió con tan poderosas flechas tiernos corazones enamorados. Se vieron, se amaron y en su fuero interno prometieron no separarse nunca.
¡Ay, pero una cosa es lo que uno quiere y otra lo que el destino le depara! Quiso ella, en mala hora, presentarles a sus padres y él, por no descontentarla, aceptó ir a conocerlos. Los padres, cuando vieron llegar al pretendiente de su bella hija con tan buenas prendas naturales, pero sin ninguna de fortuna (o dineraria, para entendernos) entendieron que aquel joven no era partido para ella. Y así, para que la cosa no fuera a más y desconociendo que no podía llegar a más porque no cabía más amor en el amor que se profesaban, se propusieron llevársela de vacaciones forzosas a visitar unos parientes lejanos que vivían en Australia.
El muchacho que se encontró solo en Alemania decidió volverse a su tierra, con la esperanza que tarde o temprano ella volvería. Pero los padres lo tenían todo bien planeado y en tal que llegaron a su destino la obligaron a que le escribiera una carta en donde constara que rompían su relación, consiguiendo separarlos definitivamente. Nuestro protagonista, que no podía creer ni asimilar lo que en aquella maldita carta se le refería, y perdiendo por completo el juicio, se fue al lugar en donde se encuentra la iglesia románica mencionada anteriormente, y, escalando unas elevadas peñas que sobre ésta se sitúan, se despeño precipicio abajo.
Cuando ella se enteró de lo ocurrido, desobedeciendo a sus padres, volvió precipitadamente de Australia y, rompiendo todo lazo familiar con los mismos, juró que nuca más volvería a amar a hombre alguno. Y así determinó irse a vivir cerca de donde yacía el cuerpo de su enamorado. Y desde entonces, todos los años cuando llega el día en el que ocurrió su suicidio celebra en aquella pequeña y ruinosa iglesia una misa de difuntos, a la que tiene vedado el paso a toda persona.
Quien no crea la historia que he contado que vaya al referido lugar y que busque detrás de la iglesia una lápida cuyo epitafio reza:
Quien tanto veros desea/ amor sin conoceros/ ¿qué hará después que os vea/ cuando no pudiera veros?
Ahí enterraron a nuestro protagonista.
 
la historia es muy romántica y muy tal, pero son cosas de los "enamorados" que no entiendo. creo que si quieres a alguien tienes, debes, de luchar, contra viento y marea hasta estar a su lado. tanto la actitud de ella como la de él fue de resignación, y eso señores, éso para mí no es amor.
 
midgär rebuznó:
la historia es muy romántica y muy tal, pero son cosas de los "enamorados" que no entiendo. creo que si quieres a alguien tienes, debes, de luchar, contra viento y marea hasta estar a su lado. tanto la actitud de ella como la de él fue de resignación, y eso señores, éso para mí no es amor.

Totalmente agree.

Midgär.... lo que te dije ayer sobre tus avatares.... me quedé corto
:P
 
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