Si se hacen. Los problemas son otros. Este invierno, por ejemplo, ha llovido mucho, así que está todo lleno de cubierta vegetal. Da igual que desbroces, la hierba seca sigue allí. No puedes dejar el monte pelado sin una briza de masa vegetal. Hay animales que tiene que alimentarse y hay especies protegidas que tiene más derechos que tú.
Aparte de que cada vez hay menos gente en los pueblos, esos significa menos pastores, que cada vez tienen más vetado el acceso al monte y a espacios protegidos para pastar. Eso también significa leña seca esparcida por fotos sitios que antes podía llevarse cualquiera. La rivera de los ríos igual. No puedes talar ni llevarte un árbol caído. Te puedo poner mil ejemplos más.
Realmente el problema es la burocracia. Hay una burocracia atroz que te prohíbe todo. Hay que pedir permiso para cualquier cosa. Permisos absurdos que tienen que concederte personas que no han pisado el campo nunca, que no entienden la prioridad de algunas acciones y que tardan meses en dártelo. Hay mucha gente calentando sillas sin hacer nada o sin saber realmente cuál es su trabajo.