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R.A.E. rebuznó:involución.
(Del lat. involutĭo, -ōnis, acción de envolver).
1. f. Acción y efecto de involucionar.
2. f. Detención y retroceso de una evolución biológica, política, cultural, económica, etc.
No es un bicho raro, ni un asceta ermitaño, aunque esto último quizás tan solo sea cuestión de tiempo, ya que aún tiene 24 años.
Parece que fue ayer cuando se licenció y el tiempo para él se detuvo. Aunque exteriormente el transcurrir de su vida seguía igual (trabajo, amigos...), interiormente dejó de interesarse por los avances de la vida misma. Algo que en principio nos tomamos a broma, por su carácter bromista, tendente quizás a la esquizofrenia y su desmedida afición a los porros, es ahora una realidad constatable.
La ampliación de su jurásico pc que hace un año era prioritaria, es ahora una auténtica tontería, ya que (mal que bien) el vetusto aparato consigue reproducir música y películas (en un monitor poco más grande que el de una registradora del Día).
Ir a conciertos como hasta en los que hace poco saltaba ya no tiene razón de ser, toda vez que pueda escuchar su música previamente grabada.
Internet no sirve para nada, nunca le ha hecho falta y no le encuentra utilidad práctica con lo que además se ahorra la alienación que sufrimos los que lo usamos. Con la televisión pasa algo parecido, una vez superada la fase de entretenimiento que en nuestra juventud vivimos, este aparato deja de ser aprovechable.
Sus últimas aficiones se centran en 2 cosas que simultanea: Por una parte charlas conmigo y otro par de amigos (que a sus ojos somos evolucionistas) en la terraza de su casa (de hecho en su casa dada la aprensión por la tecnología que he mencionado es casi lo único que se puede hacer) convenientemente provistos de petas y cerveza, y en las que intenta enseñarnos las virtudes de la involución y sacarnos de nuestro error.
La segunda, es hacerse pasar por tonto , al punto que en vez de leer por ejemplo, opta por una postura en esas charlas de escepticismo, con lo cúal los demás tenemos que matizar casi todo con abundantes explicaciones que el muy perro anota mentalmente y con escaso esfuerzo.
Mantiene que es mucho más feliz ahora a pesar de ir de casa al trabajo y del trabajo a casa que en su reciente época de estudiante en la que era un crápula de cuidado. Lo peor de todo es que yo le creo.
Menos es más.
