antonio fernandez garcia
Forero del todo a cien
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- 23 Nov 2004
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He pasado un buen rato chateando y me ha entrado un tio de mi provincia con propósitos desonestos.
Su intención no era otra que la siguiente: Tiene 21 años y dice ser heterosexual, pero siempre ha tenido la fantasía de hacerle una mamada a otro tio (poco heterosexual me parece ami, pero en fin...). Total que el tio explicándome cómo me lo quiere hacer, que si quiere que me corra en su boca, que si quiere tragárselo, etc.
A mi me ha parecido una frikada total, así que le he dicho que me llame por teléfono y que me lo explique de viva voz, que si me convence... trato hecho.
Acto seguido le doy el número de teléfono de mi amigo Francisco, que trabaja mesa con mesa a mi lado.
En pocos segundos lo llama, y sé que es él por la cara de duda que pone mi compañero. El caso es que tras decirle que se ha equivocado de número, el tio en cuestión se creería que es que me había arrepentido o algo, por lo que parecía estár explicándole de viva voz lo que me había contado a mi.
Las respuestas de mi compañero:
“Si... Si, vale pero eso cuando?... si... si... si... bueno podría ser pero quien te ha dado este número?... si... si... si... vale esta tarde en la cafetería Plaza... si... si... a las seis, si... si... si...
Cuando cuelga, y poniendo la cara más inocente del mundo pregunto... “¿quién era?”.
Y me responde... “NADA, MI SOBRINO QUE ME QUIERE HABLAR DE UNA COSA ESTA TARDE”

Su intención no era otra que la siguiente: Tiene 21 años y dice ser heterosexual, pero siempre ha tenido la fantasía de hacerle una mamada a otro tio (poco heterosexual me parece ami, pero en fin...). Total que el tio explicándome cómo me lo quiere hacer, que si quiere que me corra en su boca, que si quiere tragárselo, etc.
A mi me ha parecido una frikada total, así que le he dicho que me llame por teléfono y que me lo explique de viva voz, que si me convence... trato hecho.
Acto seguido le doy el número de teléfono de mi amigo Francisco, que trabaja mesa con mesa a mi lado.
En pocos segundos lo llama, y sé que es él por la cara de duda que pone mi compañero. El caso es que tras decirle que se ha equivocado de número, el tio en cuestión se creería que es que me había arrepentido o algo, por lo que parecía estár explicándole de viva voz lo que me había contado a mi.
Las respuestas de mi compañero:
“Si... Si, vale pero eso cuando?... si... si... si... bueno podría ser pero quien te ha dado este número?... si... si... si... vale esta tarde en la cafetería Plaza... si... si... a las seis, si... si... si...
Cuando cuelga, y poniendo la cara más inocente del mundo pregunto... “¿quién era?”.
Y me responde... “NADA, MI SOBRINO QUE ME QUIERE HABLAR DE UNA COSA ESTA TARDE”
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