Son unos cabrones de cojones, miedo me dan en el futuro porque van a crecer en este país. Hace algunos años, yo estaba con mi ex en una cafetería y entró un niño de estos a vender un periódico, de estos que también venden las moras, creo que se llamaba la Farola o similar. Al niño sólo le quedaba uno. En aquel entonces, gilipollas de mí, me dio pena la carita del chaval y en un acto estúpido (para empezar no debí comprárselo), saqué 1 euro del bolsillo, que era lo que costaba y se lo entregué, y cuando iba a coger el periódico que había comprado, me dice: No te lo puedo vender, es que sólo me queda uno, adios. Y se marchó. Mi chica y yo nos quedamos tan atónitos que no pudimos decirle nada.
A la media hora salimos de la cafetería, vamos paseando por una conocida zona de Málaga cercana a dicha cafetería, y de repente pasa el puto niñato, acompañado de dos chavales de dudosa procedencia, y le da un cachetazo en el culo a mi chica delante de mis narices, y sale corriendo. Mi chica salta: ¡Hostia, el niño del periódico, qué fuerte!, y entonces yo salgo corriendo hasta alcanzarlo y lo cojo del brazo y empiezo a zarandearlo: ¿¿Pero tú que cojones te crees niñato, que me estás vacilando??, el niño empieza a llorarme en la cara, le sigo echando la bronca, y me empiezo a agobiar, no vaya a ser que la mafia ande cercana, y al fin y al cabo, no tendría nada que hacer, y lo dejé en paz, me puse en plan educativo, hablándole de su futuro y el camino al que le conducirían sus actos, a sabiendas de que no se estaba enterando de nada y nos largamos.
Escena cuanto menos, patética, e impropia de mí en estos días.
Me da mucha pena decirlo, porque el chaval no tendría más de 12 años, pero son unos cabrones, a su edad saben más que nosotros, aparentan ser niños pero de eso no tienen nada. Y ese hecho de ser niños los protege de demasiadas cosas, pienso yo.