A mí me pareció un zurullo acomodaticio a estos tiempos que corren.
Se salva la producción, las localizaciones y poco más.
Haciendo el slogan de The North Face, en mitad de un tormentón en una pared vertical en los Dolomitas, mata a su amor, un Eric Bana muy desaprovechado. Que no paraba de dcirle que parase de ir a límite y de tocar los cojones...
Pero le suda el coño, se va a Australia con su dildo y dejando a los machos opresivos atrás.
Pero ella es superchocho y también tiene que ir a volver a probarse en territorios que ni los aborígenes follacanguros se atreven a visitar, a hacer rafting por rápidos que ni en El Río Salvaje.
Un chaval simpático, blanquito que vende cecina (jij) la salva de ser mechada por otros malvados hombres blancos huele joggins.
Hay una semi elipsis y resulta que Taron es peor que Ed Kemper y Ted Bundy juntos de dueto por peteneras.
Sin explicar nada, qué más da, quiere acecinarla y se lían a trompadas y a hacer el gilipollas.
Ella gana, con sus 49 kgrs y metro sesenta a un Taron musculado de unos 90 y cerca de metro ochenta, que además va armado.
Chocho wins.
Rabo dies.
Siguiente.