Despues de tragarme los partidos a pares dia tras día, por fin veo FUTBOL con mayúsculas.
Lippi hoy ha dado una auténtica lección de futbol, de lo que es ir a por un partido, ante un rival grandísimo que jugaba arropado por toda la afición.
Gilardino, Totti, Pirlo, Del Piero... así hasta decirlos todos, pero el más grande sin duda alguna, y el que hace posible que todos ellos brillen es el señor Ivan Gennaro Gattuso. Hay que rendirse ante el sacrificio de este tio, los cojones como puños que le echa partido tras partido. Siendo de largo el jugador que más habrá corrido durante la temporada, saca energías de no se sabe donde para no dejar de presionar al rival.
Un equipo necesita jugadorazos, toque y gol, pero sobre todo un equipo necesita alma. Gattuso es el alma de Italia.
Partidos como el de hoy, convencen a todos aquellos que dicen que el futbol solo son 22 tios detrás de un balón: sacrificio, entrega, lucha, valor, todo ello resuelto con dos chispazos de puro talento, como debe ser.
Los aficionados al buen futbol no olvidaremos jamás este partido, y la imagen al final del partido de Gattuso llorando de cansancio. Bueno, Gattuso no llora, es que suda hasta por los ojos.