CRONICA DEL FIN DE SEMANA.
2-Sábado: La noche de las bestias
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El sábado me lo tomé como un día de relax, fui a dar un paseo y compré unas cosas, por la tarde quedamos en que la recogería en la discoteca a las 20:00, ya que le tocaba tardeo con sus amijas. Al final llevamos a la cranko a su casa y luego fuimos a su casa...ya que había una sorpresa, ibamos a cenar con sus padres.
Resulta que ya sabe de mis cositas con el cacharreo de aparatos para ver el furgol, y quería que le mirara una cosa a su padre (no el pito), al final pidió unas pizzas y cenamos los 4. Buena gente, nosotros nos bebimos una botella de lambrusco y el hizo unas patatuelas.
Luego nos fuimos a un garito de moda en el casco antiguo y se vino su cranko-amiga. El local a tope (aunque lo he visto peor de aforo), lo normal sería pedir un cubata de los de toda la bida o una coronita que ya ni me acordaba de tomar una, pero la nena quería un cocktail, asi que me acerqué a la barra y como sabía que no me iba ni a entender porque tengo una vocecilla tristona que se confunde con el algarabío de la gente, se lo enseñe en un mensaje de Whasap.
Ver el archivos adjunto 232902
Ni que decir que la gente me miraba un poco raro, ya que entre la ropa que parecía sacada de galerias preciados y las 2 copas, parecía que salía de un guateque de los 70.
Estuvimos alli hasta las 3 mas o menos, y hubo 3 o 4 incidentes a reseñar.
1- Un tio de rojo que estaba al lado, empezó a tirar los trastos a mi chica. No paraba de mirarla y al final se acercó y le dijo que la conocía de no se donde, mi chica dijo que estaba zumbado que ni puta idea. Yo intente poner mirada desafiante pero entre lo blanquecino del rostro y los hogos tristes como un lunes de febrero, parece que no surtió efecto.
2- Luego uno que iba como un pedal la cogió del hombro con la mano, se pudo desembarazar de el y siguió su camino. Como siempre temple frío y sin nerviosismo. Otro igual se hubiera calentado y le hubiera dado un empujón.
3- La cranko se intentó acercar a un empotrador pero no tuvo suerte, y mas con el nivel que había. Envras emperifolladas/multituneadas y con mas calle que un gato.
4- Salimos del local, dimos un paseo hasta el ayuntamiento y nos despedimos de la cranko. Nosotros cogimos el metro. La dejé en su casa y nos sentamos un ratito en el banco, y me confesó que estaba enamorada entre lágrimas.
5- Cogí el coche que tenía aparcado cerca, y me fui a casa. Alli me comí una empanadilla que me había regalado.