En cuanto a lo de las fiestas de Erasmus, yo, pese a no haberme ido de orgasmus de esos, puedo aportar mi granito de arena.
Resulta que el año pasado tenía como compañero de piso a un gabacho que había venido de orgasmus a los Mandriles. Estuve con él en varias fiestecillas de esas y, como es normal, hay de todo, pero abundan más las feas, digo yo porque las humanas ya estaban pilladas y encerradas para que no se acerquen al resto de los guiris que vienen a beberse nuestro alcohol, fumarse nuestros porros y follarse a nuestras mujeres. Alguna había, sí, pero rodeadas de una mezcla de españoles salidorros que no habías mojado nunca y una serie de guiris engullidores de licores varios en un estado realmente lamentable.
Como contrapunto he de decir que, habiendo estado la semana pasada visitando a mi hermano, de Orgasmus en Dinamarca, nosotros los españoles nos comportamos exactamente igual que ellos a excepción de que los licores varios tienen un precio realmente prohibitivo para un estudiante, aunque teniendo más éxito con las hembras nativas, deseosas bastantes de ellas de degustar un genuino rabo ibérico. Yo sólo sé que en una semana sólo he visto a dos tías feas en toda Dinamarca. Supongo que haberlas las habrá, pero las esconden mejor que nosotros. Digo yo que a eso se referirá la gente cuando dice que somos tercermundistas.