Hoy como no tiene pensado publicar aquí se ha puesto con la rutina para lucir abdominales que le prometió a
@Blood hace 10 años.
Dieta Curro, prometió su dieta, no su rutina. Pero está trabajando en ello, ya para el Rocío, que ahora tiene mucho lío.
Para los que no entendeis al sevillano promedio, yo os lo explico, ya que tuve la suerte o la desgracia de casarme con una sevillana y estuve viviendo en Sevilla 10 añitos.
El sevillano necesita destacar frente al resto de sevillanos y además necesita sentirse el mas implicado, sobre todo si ello lleva aparejado el compartir espacio y afición con otros sevillanos.
En la feria el sevillano tiene que ir mejor vestido que cualquiera de sus conocidos, amigos o vecinos, lo que le lleva a intentar innovar no solo en su atuendo, sino en su cutis, en su peinado, en sus complementos, etc.
Si el sevillano no bien vestido, no lleva complementos de marca o no está perfectamente peinado se le considera un paria, un desgraciado y se le aparta del grupo ya que baja el nivel. Por eso pone tanto empeño en resaltar, en enseñar su reloj falso de una gran marca, en lucir los mejores trajes a ser posible a medida y de un sastre, en hacer fotos con su Iphone comprado de segunda mano y con un préstamo en Cofidis.
Eso los lleva a endeudarse hasta las cejas para hacer creer a sus conocidos que las cosas le van mejor que al resto, ponen tanto empeño en aparentar que he llegado a encontrarme casos de casas en las que no se come mas que pasta y arroz para poder pagar luego la mensualidad de la caseta de la Feria.
He visto cosas, que a ojos de un madrileño resultan asombrosas, pero que son de lo mas cotidiano para un sevillano.
Como ejemplo uno que siempre que recuerdo me atormenta por dentro. Por azares de la vida, en mi penúltimo año en Sevilla me hicieron tesorero de la caseta de la que era socia mi mujer en aquel entonces y de la que ella me hizo socio, (aunque la verdad es que me gustaba mas bien poco). Controlaba los pagos mensuales de los socios y había varios (muchos) que no pagaban las cuotas en fecha. Algunos se retrasaban uno o dos meses y luego liquidaban de golpe, ... ¡¡Quillo, es que ezte mé me han zalio mushos gaztos, que el niño quiere ir a Irlanda y me han cargao el zeguro der Bmw!! y bueno así mas o menos la gran mayoría. Pero había un socio que no pagó los 5 últimos recibos, y me tocó llamarle para que liquidara todo o le dabamos de baja en la caseta.
El tío me explicó con pelos y señales su desastrosa vida, que estaba en el paro, que no cobraba nada e que ingresaba sólo los trabajos esporádicos que iba pillando. Eso con una mujer limpiando casas y tres hijos estudiando menores de edad.
Yo me quedé pensando en que problema mental puede tener alguien con tres hijos y una situación económica precaria, para desembolsar unos 1.000 euros por persona para ser socio de una caseta de la Feria de Sevilla. Porque ese desembolso sólo sirve para asistir a la feria y cenar gratis una noche, con lo que hay que añadirle que si esa persona asiste durante la semana de la Feria a esa caseta, el gasto se puede multiplicar por 2 o por 3.
Pues ese hombre, con dos cojones, me trajo en mano lo que le faltaba por pagar de las cuotas, supongo que se lo pediría a un prestamista, Cofidis, a sus padres o robó una heladería, pero vino con el dinero.
Pero lo triste de la historia es que durante la feria lo vi apoyado en la barra del bar de la caseta, vestido con un impecable traje azul y corbata roja, luciendo su Trolex y engominado pero marcando patillas y melenas.... ¡¡¡INVITANDO A PLATITOS DE JAMÓN A LOS CONOCIDOS!!! ¡¡¡ MANOLO, VEN ACÁ PACÁ QUE TE VI A INVITÁ A UN PLATITO DE JAMÓN QUE SE NOTA QUE PASAS JAMBRE!!!
Eso amigos, es el sevillano promedio. Los que no hayais vivido allí no lo entendereis nunca.