Werther
Veterano
- Registro
- 16 Mar 2004
- Mensajes
- 1.805
- Reacciones
- 3
Estaba dándome un paseo por una de las angostas callejuelas de Toledo, cuando topé con un viejo bazar. Como yo soy persona curiosa y me gustan las antigüedades, decidí entrar y observar qué género de artículos se vendía en ese vetusto y descuidado local. Después de observar aquí y allá, y de sorprenderme de lo bien que realizaban antiguamente los muebles y los objetos de decoración, captó mi atención un sucio pliego que sobre una estantería se encontraba. Lo cogí y lo observé y pude leer que en su anverso estaba escrito en letra grande y de bellos trazos lo siguiente, “B.M., el triste adagio me recuerda siempre a ti”; y en su reverso con no menos bellas líneas, pero sí con letras más pequeñas y de una disposición un tanto extraña, unas palabras de amor. Las leí y en un principio no comprendí el motivo de semejante colocación, pero al final, y después de observar detenidamente, pude discernirlo. La estructura del texto era de la siguiente manera, en la esquina de la derecha del folio estaba escrito, “si doblas esta esquina será que sí”, en la esquina de la izquierda, “si doblas esta esquina será que no”, en el centro, “mi corazón sufre por ti, esta nota me hará comprender lo que sientes hacia mí”, y en la parte de abajo, “si no doblas ninguna esquina tendré una esperanza”. Observé detenidamente las esquinas a ver si alguna mostraba signos de haber sido doblada, pero no pude distinguir ninguno. Volví a dar la vuelta al pliego porque también me había llamado la atención esas siglas B.M, que antecedían a todo el mensaje. Me puse a pensar a qué nombre podrían referirse, y yo no sé si fue inspiración divina o mera suerte, pero me parece que di con la respuesta. Este hallazgo me puso sobremanera contento y sorprendido, así que me dije, “tengo que encontrarlo”, y me fui a la tienda de música que más cercana se encontraba de ese lugar, y, claro está, no lo encontré.
Pasó un tiempo, y después de una larga búsqueda infructuosa di con lo que tanto anhelaba. Y sí, he de reconocerlo, nunca he oído una música tan bella y triste.
Quien quiera saber el autor B.M y la obra, ya sabe, mp.
Pasó un tiempo, y después de una larga búsqueda infructuosa di con lo que tanto anhelaba. Y sí, he de reconocerlo, nunca he oído una música tan bella y triste.
Quien quiera saber el autor B.M y la obra, ya sabe, mp.