A mi me daba igual. Vamos, un poco mierda porque no podías regular el asiento a tu antojo, pero vaya que me daba un poco igual. A quién les molesta es a los clientes, algunos con razón y otros ( la mayoría viejecillos) se quejaban por tocar un poco la huevada. Además, el aire acondicionado apenas llega con la mampara y eso es un puto crematorio en verano. Yo la quité harto de varias quejas, malas caras e incluso de gente que pasó de meterse por la mampara.