Labordeta
Clásico
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- 3 Feb 2005
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Resulta curioso observar como culturas y civilizaciones separadas por miles de kilometros y en algunos casos unos cuantos siglos, sin aparente comunicación ni encuentro de ningún tipo entre ellas, nos hallan dejado hasta nuestro tiempo demasiadas coincidencias como para dejarlo todo en manos de la casualidad.
El poeta ruso Valerio Brusov, contemporáneo de la Revolución de Octubre, testigo del fin de un mundo y del comienzo de otro, se hacía, allá por el año 1920, esta pregunta:
" Los principios de culturas tan diferentes y tan dispersas en el espacio como las del mar Egeo, Egipto, Babilonia, etruscas, India, mayas, Pacífico, muestran parecidos que no pueden explicarse únicamente por la asimilación o las imitaciones. Por esto habría que buscar, en el fondo de las culturas que creemos más antiguas, una influencia única que explique sus notables analogías. Habría que buscar, más allá de las fronteras de la Antigüedad, una X, un mundo de cultura que aún ignoramos y que puso en marcha el motor que conocemos. Los egipcios, los babilonios, los griegos y los romanos fueron nuestros maestros. Pero, ¿quiénes fueron los maestros de nuestros maestros?"
Un ejemplo de tantos son las leyendas sobre el diluvio que fueron trasmitidas de generación en generación en decenas de dialectos tribales.
¿ Como podemos explicar estas coincidencias?
Como en tantas otras cosas, de momento, escapa a nuestra compresión y conocimientos
El poeta ruso Valerio Brusov, contemporáneo de la Revolución de Octubre, testigo del fin de un mundo y del comienzo de otro, se hacía, allá por el año 1920, esta pregunta:
" Los principios de culturas tan diferentes y tan dispersas en el espacio como las del mar Egeo, Egipto, Babilonia, etruscas, India, mayas, Pacífico, muestran parecidos que no pueden explicarse únicamente por la asimilación o las imitaciones. Por esto habría que buscar, en el fondo de las culturas que creemos más antiguas, una influencia única que explique sus notables analogías. Habría que buscar, más allá de las fronteras de la Antigüedad, una X, un mundo de cultura que aún ignoramos y que puso en marcha el motor que conocemos. Los egipcios, los babilonios, los griegos y los romanos fueron nuestros maestros. Pero, ¿quiénes fueron los maestros de nuestros maestros?"
Un ejemplo de tantos son las leyendas sobre el diluvio que fueron trasmitidas de generación en generación en decenas de dialectos tribales.
¿ Como podemos explicar estas coincidencias?
Como en tantas otras cosas, de momento, escapa a nuestra compresión y conocimientos