- Registro
- 1 Oct 2021
- Mensajes
- 15.866
- Reacciones
- 21.081
Desde el nacimiento del ferrisuco de galleta original he sido asediado sobre la naturaleza de esa criatura mitológica


En mi cabeza un interés tan inusitado despertó en mi mente analítica una curiosidad de naturaleza técnica: dado un continente de dimensiones finitas y definidas físicamente (por ejemplo, un tupper), cuál es la forma más óptima de imbuir en su interior la mayor cantidad de calorías posible?
Y no vale con responder con soluciones técnicamente perfectas pero incomestibles, pero proponer llenarlo de aceite o de manteca. Se trata de engendrar una abominación palatable, incluso apetecible, que pida comer más pero que nos acabe derrotando por pura superioridad calórica.
Así es como nació el ferrisuco de galleta clásico 2.0, ahora mejorado con guarnición de palmera chocoblanc y surtido de rosquillas. Todos en pie:

Para la elaboración de este monstruo se necesitan:

El procedimiento del ferrisuco original consistía en ir apilando ladrillos de galletas empapadas en leche, alternando capas de yogur de chocolate y natillas de caramelo entre pisos. Sin embargo tras poner todo mi ingenio al servicio de la optimización espacial me di cuenta de que si apilábamos los pisos disponiéndolos en forma de estructura perimetral en espiral:

Estábamos liberando un espacio interior clave en el que poder instalar un kernel todavía más ultracalórico

El kernel consiste en dos dónuts de azúcar desmenuzados y untados en dulce de leche:

Una vez rellenado el compartimento nuclear se cubre con galletas en disposición tradicional. Finalmente el techo se cubre con tres capas congruentes y alternas de chocolate, dulce de leche y caramelo. En el centro se ponen atravesados los kinder buenos y en los extremos los trozos de dónut que no entraron a presión:

La guarnición de palmeras y rosquillas se compra aparte en pastelerías especializadas del pueblo. La especialidad en palmeras es concretamente la de kinder, pero adquirí una de lotus chocoblanc como homenaje a @Ferris.
Según mis cálculos los valores nutricionales (jajaja lol) de este engendro son los siguientes:

Entre yo, mi novia, su primo y mis suegros no tuvimos la potencia como para bajárnoslo de una sentada, fuimos patéticamente derrotados.



En mi cabeza un interés tan inusitado despertó en mi mente analítica una curiosidad de naturaleza técnica: dado un continente de dimensiones finitas y definidas físicamente (por ejemplo, un tupper), cuál es la forma más óptima de imbuir en su interior la mayor cantidad de calorías posible?
Y no vale con responder con soluciones técnicamente perfectas pero incomestibles, pero proponer llenarlo de aceite o de manteca. Se trata de engendrar una abominación palatable, incluso apetecible, que pida comer más pero que nos acabe derrotando por pura superioridad calórica.
Así es como nació el ferrisuco de galleta clásico 2.0, ahora mejorado con guarnición de palmera chocoblanc y surtido de rosquillas. Todos en pie:

Para la elaboración de este monstruo se necesitan:

- El susodicho continente
- 2 tubos de galletas tostadas hacendado (400 gr)
- 2 dónuts azucarados
- 3 yogures proteicos de chocolate hacendado
- 3 natillas proteicas de caramelo hacendado
- 2 kinder bueno
- 500 mL aprox de leche semidesnatada
- 1/2 bote de dulce de leche chimbote (215 gr)
El procedimiento del ferrisuco original consistía en ir apilando ladrillos de galletas empapadas en leche, alternando capas de yogur de chocolate y natillas de caramelo entre pisos. Sin embargo tras poner todo mi ingenio al servicio de la optimización espacial me di cuenta de que si apilábamos los pisos disponiéndolos en forma de estructura perimetral en espiral:

Estábamos liberando un espacio interior clave en el que poder instalar un kernel todavía más ultracalórico

El kernel consiste en dos dónuts de azúcar desmenuzados y untados en dulce de leche:

Una vez rellenado el compartimento nuclear se cubre con galletas en disposición tradicional. Finalmente el techo se cubre con tres capas congruentes y alternas de chocolate, dulce de leche y caramelo. En el centro se ponen atravesados los kinder buenos y en los extremos los trozos de dónut que no entraron a presión:

La guarnición de palmeras y rosquillas se compra aparte en pastelerías especializadas del pueblo. La especialidad en palmeras es concretamente la de kinder, pero adquirí una de lotus chocoblanc como homenaje a @Ferris.
Según mis cálculos los valores nutricionales (jajaja lol) de este engendro son los siguientes:

Entre yo, mi novia, su primo y mis suegros no tuvimos la potencia como para bajárnoslo de una sentada, fuimos patéticamente derrotados.
