Me ha resultado curioso ver, en este vídeo, a gente de cien años recordando su juventud desde su ya muy provecta vejez. Sale gente de cien años hablando de lo que vieron de niños. La gracia del asunto es que la película tiene noventa años, lo que, de facto nos permite oír hablar a gente que nació en 1829, hace casi doscientos años. Estoy intentando recordar si he oído alguna vez a alguien de doscientos años, y me da a mí que no.