Recuerdo haber leído al respecto de las sanas tradiciones brujeriles en Nueva Inglaterra, una de las cuales era coger a la sospechosa y atarle el pulgar de la mano derecha al pulgar del pie izquierdo, y lo mismo con el otro lado. Después, tirar el lío al río, como si fuera un árbitro de regional. Si sobrevivía, a la hoguera, y si no, a rezar todos por su alma.