Cuando toda tu vida, ha sido con una marejada en la cabeza y te tomas una pastilla, y el ruido desaparece, es una sensación difícil de explicar.
Me la tomaba tal y como me recetaron, y al poco tuve que reducir la dosis, me quedaba pajarito en el sofa, con una paz que nunca habia sentido.La tormenta desaparecía.
Obviamente ese efecto con los años desaparece, y se queda en un mero tranquilizante que te relaja un poco y nada más.